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El príncipe Andrés hospeda a Epstein, Weinstein y Maxwell en Windsor tras la orden de arresto contra el pederasta
El hermano del rey Carlos III se enfrenta a un creciente escándalo por sus conexiones con figuras relacionadas con la explotación sexual.
Publicado: 28 de octubre de 2025, 13:03
El príncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, ha sido implicado en un escándalo por recibir a Jeffrey Epstein, Harvey Weinstein y Ghislaine Maxwell en su mansión de Windsor en 2006, poco después de que se emitiera una orden de arresto contra Epstein. Según revelaciones recientes de la BBC, estas figuras controversiales estuvieron presentes en el Royal Lodge, donde Andrés reside sin pagar alquiler, en el contexto de una fiesta de disfraces organizada para celebrar el 18 cumpleaños de la princesa Beatriz, hija de Andrés, aproximadamente dos meses después de que se emitiera la orden de arresto en Estados Unidos contra Epstein por agresión sexual a una menor. A pesar de los intentos de Andrés por distanciarse de estas acusaciones, su relación continua con la mansión Royal Lodge y su vínculo con Sarah Ferguson siguen siendo objeto de escrutinio público.
El escándalo afecta no solo al príncipe, sino también a la reputación de la familia real británica, que ha sido criticada por su falta de transparencia. Se ha documentado que Epstein, Maxwell y Weinstein, quienes previamente habían sido invitados al castillo de Windsor para el evento, también visitaron la residencia privada de Andrés, lo cual no se conocía hasta ahora. Una fotografía recientemente obtenida por la BBC muestra a los tres juntos en el Royal Lodge antes de la fiesta principal en el castillo. Estos acontecimientos han llevado a un aumento de la presión pública por un mayor debate sobre los vínculos entre la monarquía y la justicia, lo que se reflejó en la reciente confrontación al rey Carlos III durante una visita oficial, donde fue increpado por un manifestante sobre la relación de su hermano con Epstein.
El príncipe Andrés ha intentado, sin éxito, poner fin a años de controversia tras las acusaciones de abuso sexual en su contra por parte de Virginia Giuffre, quien afirma que mantuvo relaciones sexuales con él siendo menor de edad. Andrés indemnizó a Giuffre con una suma considerable de 12 millones de libras en 2022 para evitar un juicio, pero las revelaciones continúan afectar su estatus dentro de la familia real. Recientemente, se ha informó que tanto él como su exmujer, Sarah Ferguson, están considerando abandonar el Royal Lodge, aunque tienen un contrato de alquiler que se extiende hasta 2078. A pesar de estos intentos, el duque de York sigue enfrentando críticas por su estilo de vida lujoso y por no haber pagado un alquiler adecuado durante años.
El escándalo afecta no solo al príncipe, sino también a la reputación de la familia real británica, que ha sido criticada por su falta de transparencia. Se ha documentado que Epstein, Maxwell y Weinstein, quienes previamente habían sido invitados al castillo de Windsor para el evento, también visitaron la residencia privada de Andrés, lo cual no se conocía hasta ahora. Una fotografía recientemente obtenida por la BBC muestra a los tres juntos en el Royal Lodge antes de la fiesta principal en el castillo. Estos acontecimientos han llevado a un aumento de la presión pública por un mayor debate sobre los vínculos entre la monarquía y la justicia, lo que se reflejó en la reciente confrontación al rey Carlos III durante una visita oficial, donde fue increpado por un manifestante sobre la relación de su hermano con Epstein.
El príncipe Andrés ha intentado, sin éxito, poner fin a años de controversia tras las acusaciones de abuso sexual en su contra por parte de Virginia Giuffre, quien afirma que mantuvo relaciones sexuales con él siendo menor de edad. Andrés indemnizó a Giuffre con una suma considerable de 12 millones de libras en 2022 para evitar un juicio, pero las revelaciones continúan afectar su estatus dentro de la familia real. Recientemente, se ha informó que tanto él como su exmujer, Sarah Ferguson, están considerando abandonar el Royal Lodge, aunque tienen un contrato de alquiler que se extiende hasta 2078. A pesar de estos intentos, el duque de York sigue enfrentando críticas por su estilo de vida lujoso y por no haber pagado un alquiler adecuado durante años.