Progresista 15.8%Conservador 84.2%
El presidente de Bulgaria, Rumen Radev, anuncia su dimisión en un contexto de inestabilidad política y protestas ciudadanas
La vicepresidenta Iliana Yotova asumirá el cargo y deberá convocar elecciones anticipadas ante la crisis en el Gobierno.
Publicado: 21 de enero de 2026, 16:36
El presidente de Bulgaria, Rumen Radev, anunció su dimisión tras nueve años en el cargo, desencadenada por protestas ciudadanas que exigían la introducción del euro en un país sin un Gobierno estable. En su discurso, Radev expresó su arrepentimiento por no haber logrado más durante su mandato, pero se mostró esperanzado de que su decisión podría contribuir a un futuro mejor. La renuncia se lleva a cabo en medio de una creciente inestabilidad política, con elecciones anticipadas previstas para marzo o abril, las octavas desde 2021.
Durante su mandato, Radev, quien tiene una postura prorrusa, se ha enfrentado a desafíos y ha tenido que nombrar gobiernos interinos en múltiples ocasiones. En su alocución, se cuestionó por qué los ciudadanos búlgaros, a pesar de ser miembros de Schengen y de la Eurozona, muestran un desinterés creciente por participar en elecciones, culpa que atribuyó a la colaboración de la clase política con la oligarquía. Radev subrayó la necesidad de un nuevo contrato social y se refirió a las atestadas manifestaciones en 2025 que demandaban contra la corrupción.
Su renuncia no solo cierra un ciclo, sino que marca el potencial inicio de un nuevo capítulo político en Bulgaria para abordar problemas estructurales y renovar la confianza ciudadana en las elecciones y las instituciones democráticas.
Durante su mandato, Radev, quien tiene una postura prorrusa, se ha enfrentado a desafíos y ha tenido que nombrar gobiernos interinos en múltiples ocasiones. En su alocución, se cuestionó por qué los ciudadanos búlgaros, a pesar de ser miembros de Schengen y de la Eurozona, muestran un desinterés creciente por participar en elecciones, culpa que atribuyó a la colaboración de la clase política con la oligarquía. Radev subrayó la necesidad de un nuevo contrato social y se refirió a las atestadas manifestaciones en 2025 que demandaban contra la corrupción.
Su renuncia no solo cierra un ciclo, sino que marca el potencial inicio de un nuevo capítulo político en Bulgaria para abordar problemas estructurales y renovar la confianza ciudadana en las elecciones y las instituciones democráticas.