Progresista 22.2%Conservador 77.8%
El PNV celebra la toma de posesión de su histórico palacete en París, símbolo de resistencia y memoria histórica
La ikurriña ya ondea en el edificio que fue sede del Gobierno vasco en el exilio tras una larga disputa histórica.
Publicado: 20 de septiembre de 2025, 19:01
El Partido Nacionalista Vasco (PNV) ha celebrado un acto simbólico en París para tomar posesión de un edificio emblemático que fue sede del Gobierno vasco en el exilio durante la Guerra Civil. Este evento enfatiza la recuperación de un patrimonio histórico que había estado bajo control del régimen franquista y la Gestapo durante la ocupación nazi. La ceremonia, en el número 11 de la Avenida Marceau, contó con la presencia de destacados miembros del PNV, quienes subrayaron el valor de justicia y memoria que representa este retorno.
La ikurriña ondeando en la fachada del edificio refuerza la identidad del PNV, que ve en este acto una forma de reconocer el sufrimiento del pasado bajo el franquismo y el nazismo. Durante la celebración, se presentó una placa conmemorativa en honor a la historia del edificio y a los que lucharon por la libertad. Sin embargo, el acto recibió críticas del Partido Popular y Vox, que lo enmarcan como una estrategia política del gobierno actual, a lo que el PNV responde que es una cuestión de derechos históricos.
Este palacete, recientemente vacante tras albergar el Instituto Cervantes, fue reclamado por el PNV durante años. Comprado en 1936 para ser la sede del Gobierno vasco en el exilio, fue expropiado y estuvo bajo control franquista desde 1951. La entrega del edificio, según la Ley de Memoria Histórica, representa un significativo paso en la reivindicación de la historia y autonomía del pueblo vasco.
La ikurriña ondeando en la fachada del edificio refuerza la identidad del PNV, que ve en este acto una forma de reconocer el sufrimiento del pasado bajo el franquismo y el nazismo. Durante la celebración, se presentó una placa conmemorativa en honor a la historia del edificio y a los que lucharon por la libertad. Sin embargo, el acto recibió críticas del Partido Popular y Vox, que lo enmarcan como una estrategia política del gobierno actual, a lo que el PNV responde que es una cuestión de derechos históricos.
Este palacete, recientemente vacante tras albergar el Instituto Cervantes, fue reclamado por el PNV durante años. Comprado en 1936 para ser la sede del Gobierno vasco en el exilio, fue expropiado y estuvo bajo control franquista desde 1951. La entrega del edificio, según la Ley de Memoria Histórica, representa un significativo paso en la reivindicación de la historia y autonomía del pueblo vasco.