Progresista 27.9%Conservador 72.1%
El PIB de la OCDE crece un 0,4% impulsado por Estados Unidos y España, aunque con preocupaciones por la desigualdad entre países.
Las divergencias en el crecimiento económico reflejan las tensiones comerciales y los efectos de políticas laborales recientes.
Publicado: 27 de agosto de 2025, 19:03
En el segundo trimestre de 2025, el PIB de la OCDE ha crecido un 0,4%, impulsado por notables aumentos en las economías de Estados Unidos y España, que han registrado un crecimiento del 0,7%. Este avance se produce en un contexto de incertidumbre global y tras una contracción en el trimestre anterior de EE.UU., lo que resalta el impacto de las políticas comerciales en la economía.
Mientras Estados Unidos ha visto una reducción en sus importaciones debido a anticipaciones de aranceles, España continúa mostrando resiliencia, alcanzando altos niveles en su índice bursátil. Sin embargo, otras economías dentro de la OCDE como Alemania e Italia han experimentado retrocesos significativos, lo que evidencia que el crecimiento no es homogéneo entre los miembros y que persisten importantes divergencias.
Además, se plantea que el crecimiento en el PIB no necesariamente se traduce en mejora en las condiciones laborales, ya que en España han aumentado los despidos, un dato que contrasta con las reformas laborales implementadas para fomentar la estabilidad. Esto sugiere que, a pesar de la recuperación económica, las condiciones del mercado laboral pueden seguir siendo problemáticas y requerir atención a largo plazo.
Mientras Estados Unidos ha visto una reducción en sus importaciones debido a anticipaciones de aranceles, España continúa mostrando resiliencia, alcanzando altos niveles en su índice bursátil. Sin embargo, otras economías dentro de la OCDE como Alemania e Italia han experimentado retrocesos significativos, lo que evidencia que el crecimiento no es homogéneo entre los miembros y que persisten importantes divergencias.
Además, se plantea que el crecimiento en el PIB no necesariamente se traduce en mejora en las condiciones laborales, ya que en España han aumentado los despidos, un dato que contrasta con las reformas laborales implementadas para fomentar la estabilidad. Esto sugiere que, a pesar de la recuperación económica, las condiciones del mercado laboral pueden seguir siendo problemáticas y requerir atención a largo plazo.