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El Papa León XIV clausura el Jubileo y critica la economía deformada en su homilía de la Epifanía

Durante la misa, el pontífice reflexionó sobre los desafíos actuales y la necesidad de una Iglesia acogedora y comprometida con la paz.

Publicado: 8 de enero de 2026, 10:30

En un evento significativo para el catolicismo, el Papa León XIV clausuró el Jubileo de la Esperanza durante la misa de la Epifanía celebrada en la Basílica de San Pedro. Este año jubilar, que se inició el 24 de diciembre de 2024 bajo el mandato de su predecesor Francisco, ha atraído a cerca de 33,5 millones de peregrinos de todo el mundo a Roma, reflejando un renovado interés espiritual en la comunidad católica.

En su homilía, el Papa hizo un llamado a la reflexión sobre el impacto de la economía en la sociedad actual. "A nuestro alrededor, una economía deformada intenta sacar provecho de todo", declaró, subrayando que el mercado ha llegado a transformar en negocio la búsqueda humana de significado y propósito. León XIV también se ocupó de los desafíos contemporáneos que enfrenta la Iglesia, abogando por una respuesta activa y acogedora hacia aquellos que buscan una conexión espiritual.

En el contexto del Jubileo, el Papa destacó que se cierra una etapa, pero invita a los católicos a reconocer en cada visitante a un potencial peregrino, subrayando que esto debe llevarnos a construir comunidades inclusivas y solidarias. Asimismo, criticó la tendencia actual de los líderes que utilizan discursos ideológicos para justificar la guerra y la opresión, tal como lo criticó en su última misa del año anterior, donde categorizó estas estrategias como hipócritas.

El pontífice instó a sus oyentes a reconocer el valor de cada visitante, considerando a los desconocidos como posibles peregrinos y compañeros de viaje. Esta visión refleja una invitación a construir comunidades que abracen la diversidad y busquen la paz. Su mensaje estuvo marcado por un sentido de urgencia ante las tensiones globales y la creciente desigualdad, llamando a los católicos a ser "artesanos de esperanza" en un mundo que enfrenta tanto miedo como conflictos. Además, durante su primer mensaje de Año Nuevo, León XIV reiteró que "el mundo no se salva afilando espadas, sino acogiendo a todos", subrayando la necesidad de promover un entendimiento basado en el perdón y la empatía.

La clausura del Jubileo obliga a la Iglesia a reflexionar sobre cómo ha asumido la búsqueda espiritual de los millones que han atravesado la Puerta Santa. León XIV enfatizó que en estos momentos es crucial que la Iglesia no se reduzca a un mero sistema burocrático, sino que actúe como un hogar inclusivo para todos los que buscan un sentido más profundo en sus vidas.