Progresista 72.7%Conservador 27.3%
El oro marca un nuevo récord superando los 5.100 dólares impulsado por la inestabilidad global y la demanda de refugio
Las tensiones geopolíticas y las políticas de la Reserva Federal de EE.UU. favorecen el crecimiento sostenido del metal precioso.
Publicado: 27 de enero de 2026, 09:28
El precio del oro ha alcanzado nuevos hitos, superando por primera vez los 5.100 dólares por onza, impulsado por la inestabilidad geopolítica y las decisiones económicas del presidente Trump. En 2026, se reportó que alcanzó los 5.111 dólares, con un aumento del 2,5% respecto a la semana anterior y una revalorización del 18% en los primeros días del año. Este crecimiento ha sido favorecido por la búsqueda de refugio de los inversores ante la incertidumbre política y económica generada por la política exterior de Trump, así como por la presión sobre la Reserva Federal para bajar las tasas de interés, lo que ha debilitado el dólar.
Además de la demanda individual del oro, los bancos centrales han incrementado sus reservas, convirtiéndose en compradores netos en los últimos años, como lo ha demostrado Polonia con un aumento en sus adquisiciones. Este clima de demanda se ha visto impulsado por una creciente deuda pública y la percepción del oro como protección contra la inflación. Los analistas sugieren que, si continúan las tendencias actuales, el precio del oro podría superar los 6.000 dólares a lo largo del año, haciendo hincapié en la importancia de seguir la política monetaria de la Reserva Federal y las decisiones económicas globales.
La situación del oro, que ha sido un refugio frente a la volatilidad política y económica, continúa siendo una preocupación principal. Las razones detrás de su aumento incluyen la creciente deuda pública y una política monetaria expansiva, lo que crea un entorno favorable para pronosticar máximos históricos inminentes en su cotización.
Además de la demanda individual del oro, los bancos centrales han incrementado sus reservas, convirtiéndose en compradores netos en los últimos años, como lo ha demostrado Polonia con un aumento en sus adquisiciones. Este clima de demanda se ha visto impulsado por una creciente deuda pública y la percepción del oro como protección contra la inflación. Los analistas sugieren que, si continúan las tendencias actuales, el precio del oro podría superar los 6.000 dólares a lo largo del año, haciendo hincapié en la importancia de seguir la política monetaria de la Reserva Federal y las decisiones económicas globales.
La situación del oro, que ha sido un refugio frente a la volatilidad política y económica, continúa siendo una preocupación principal. Las razones detrás de su aumento incluyen la creciente deuda pública y una política monetaria expansiva, lo que crea un entorno favorable para pronosticar máximos históricos inminentes en su cotización.