Progresista 85.7%Conservador 14.3%

El nuevo gobierno minoritario de Rob Jetten en Países Bajos prioriza la defensa y la gestión de la inmigración hacia Europa.

Coalición de centroderecha busca implementar recortes en gasto social mientras espera negociar apoyos parlamentarios.

Publicado: 31 de enero de 2026, 03:54

En un destacado movimiento político, Países Bajos se encamina hacia la formación de un nuevo gobierno de coalición centrado en la defensa y la gestión de la inmigración, liderado por el joven liberal Rob Jetten. Este acuerdo, formalizado por los partidos Democraten 66 (D66), el Partido Popular para la Libertad y la Democracia (VVD) y los democristianos (CDA), marca una etapa crucial, dado que esta coalición será un gobierno en minoría. El pasado 20 de enero, los líderes de estos partidos confirmaron haber alcanzado un consenso sobre las líneas generales del pacto, aunque aún requieren la aprobación de sus respectivos grupos parlamentarios.

Rob Jetten, quien se convierte en el primer ministro más joven en la historia de los Países Bajos y es también el primero abiertamente homosexual en ocupar este cargo, ha resaltado la necesidad de aumentar el gasto existente en defensa, comprometiéndose a destinar una inversión significativa de 19.000 millones de euros. Esta cifra se alinea con los compromisos asumidos por los miembros de la OTAN, que estipulan un aumento continuado del gasto militar a un 3,5% del PIB, frente al 2,5% estimado anteriormente. Este incremento ha suscitado preocupaciones sobre cómo se financiará esta medida, dado que el partido ha manifestado su intención de mantener un déficit público inferior al 2%. Además, los temas de control migratorio ocuparán un lugar prioritario en la agenda, donde Jetten se ha comprometido a "recuperar el control" del sistema de asilo, introduciendo un modelo que permitiría presentar y tramitar solicitudes fuera de Europa, de forma similar a propuestas discutidas en otras naciones.

El contexto político está marcado por la fragmentación del parlamento neerlandés, obligando a Jetten a buscar la colaboración no solo de su propia coalición, sino también de otros grupos políticos para garantizar la estabilidad legislativa en los próximos años. Jetten, que durante la campaña electoral sorprendió al empatar en escaños con el ultraderechista Geert Wilders, también ha de lidiar con la oposición intensa que se prevé. La coalición espera que su enfoque en recortes drásticos en sectores como sanidad y seguridad social, para sufragar el incremento militar, no genere una ruptura final con la mayoría de los partidos existentes en el parlamento. La toma de posesión del nuevo gobierno se prevé para el 23 de febrero, momento en el que se espera que las primeras medidas y la estructura del gabinete sean finalmente definidas tras intensas discusiones internas.