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El Ministerio del Interior identifica 12 tipos de violencia digital contra las mujeres y lanza nuevas iniciativas para su prevención
Las agresiones digitales contra mujeres son un fenómeno creciente, que requiere atención legislativa y social inmediata.
Publicado: 24 de noviembre de 2025, 13:07
La violencia machista ha tomado nuevas formas en la era digital, y el Ministerio del Interior de España ha iniciado un enfoque decidido para abordarla. A través de su Oficina Nacional contra las Violencias Sexuales (ONVIOS), se han identificado hasta 12 tipologías de violencia digital que afectan particularmente a las mujeres. Estas incluyen el troleo sexual, la pornovenganza y el uso de deepfakes sexuales, entre otros.
El nuevo Pacto de Estado contra la Violencia de Género, renovado en 2025, establece definiciones legales claras y medidas para combatir esta problemática. La violencia digital se define como cualquier acto de violencia contra las mujeres mediado por tecnologías de la información y las comunicaciones. Las 12 formas de violencia digital incluyen el ciberacoso sexual, sexting coercitivo, sextorsión económica y doxing sexual, así como grooming, troleo sexual y pornovenganza.
Según datos recientes del Ministerio del Interior, el sistema VioGén tiene localizados a 81.291 agresores persistentes, lo que indica un aumento del 58,3% en la última década. Estos agresores, definidos como “persistentes o plurivictimizadores”, son responsables de un patrón de violencias que afecta a múltiples mujeres. Además, el Ministerio ha comenzado a informar a las víctimas cuando su agresor tiene antecedentes de maltrato a otras mujeres, lo cual es considerado un factor de riesgo especial para su seguridad y la de sus hijos.
El Ministerio ha destacado el impacto devastador de estas formas de violencia, con efectos psicológicos graves. Se han establecido recursos como el teléfono 016 para asistencia, con un enfoque integral que busca combatir la violencia digital y ofrecer un sistema de apoyo efectivo para quienes la sufren. La última encuesta del Barómetro Juventud y Género 2025 indica que el 44% de las víctimas de violencia de género presentan consecuencias en su salud mental, siendo notablemente más altas que las de sus agresores. Además, el informe sugiere que la violencia de control a través de las nuevas tecnologías sigue siendo una preocupación creciente, con un significativo número de mujeres reportando revisiones no consentidas de sus dispositivos móviles.
El nuevo Pacto de Estado contra la Violencia de Género, renovado en 2025, establece definiciones legales claras y medidas para combatir esta problemática. La violencia digital se define como cualquier acto de violencia contra las mujeres mediado por tecnologías de la información y las comunicaciones. Las 12 formas de violencia digital incluyen el ciberacoso sexual, sexting coercitivo, sextorsión económica y doxing sexual, así como grooming, troleo sexual y pornovenganza.
Según datos recientes del Ministerio del Interior, el sistema VioGén tiene localizados a 81.291 agresores persistentes, lo que indica un aumento del 58,3% en la última década. Estos agresores, definidos como “persistentes o plurivictimizadores”, son responsables de un patrón de violencias que afecta a múltiples mujeres. Además, el Ministerio ha comenzado a informar a las víctimas cuando su agresor tiene antecedentes de maltrato a otras mujeres, lo cual es considerado un factor de riesgo especial para su seguridad y la de sus hijos.
El Ministerio ha destacado el impacto devastador de estas formas de violencia, con efectos psicológicos graves. Se han establecido recursos como el teléfono 016 para asistencia, con un enfoque integral que busca combatir la violencia digital y ofrecer un sistema de apoyo efectivo para quienes la sufren. La última encuesta del Barómetro Juventud y Género 2025 indica que el 44% de las víctimas de violencia de género presentan consecuencias en su salud mental, siendo notablemente más altas que las de sus agresores. Además, el informe sugiere que la violencia de control a través de las nuevas tecnologías sigue siendo una preocupación creciente, con un significativo número de mujeres reportando revisiones no consentidas de sus dispositivos móviles.