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El Mercosur y la Unión Europea enfrentan nuevos obstáculos en las negociaciones del acuerdo comercial tras su postergación

El bloque sudamericano expresa frustración y espera una pronta firma del tratado, con una nueva fecha tentativa para enero de 2026.

Publicado: 23 de diciembre de 2025, 11:03

El Mercosur ha observado con frustración la reciente postergación de la firma del acuerdo comercial con la Unión Europea, originalmente programada para el 20 de diciembre de 2025. Este acuerdo, que ha estado en negociaciones durante 26 años, busca crear la mayor zona de libre comercio del mundo entre ambas regiones, pero se ha visto afectado por la falta de consenso entre los Estados miembros europeos, especialmente por las objeciones presentadas por Francia e Italia.

A raíz de la reunión de ministros de Exteriores del Mercosur, se hizo evidente que no se avanzará en la firma del tratado hasta que los países europeos resuelvan sus diferencias internas. A pesar de la confianza expresada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en obtener el apoyo político necesario, las tensiones han llevado a una serie de protestas por parte de agricultores europeos que argumentan que la entrada de productos del Mercosur afectaría sus ingresos, generando bloqueos y movilizaciones en Bruselas. Pese a que la mayoría de los países del Mercosur se mostraron dispuestos a esperar, el vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, destacó que la intención es que la firma ocurra rápidamente, y se espera que la nueva fecha sea el 12 de enero de 2026, la cual aún debe ser confirmada.

En este contexto, el Mercosur ha manifestado su disposición a esperar a que la Unión Europea supere sus divergencias internas para poder suscribir el tratado lo más breve posible. La decisión del Consejo Europeo de aplazar la aprobación del acuerdo por no contar con el apoyo necesario entre sus miembros se abordó en la misma reunión de ministros, donde algunos cancilleres expresaron su desilusión. Aunque ha habido frustraciones, tanto el Mercosur como la Unión Europea han mostrado disposición para continuar las conversaciones. Las protestas de agricultores en Europa han acentuado la presión sobre sus gobiernos para que se actúe con cautela ante la inminente firma del acuerdo. Además, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha indicado que su país está dispuesto a firmar el acuerdo, siempre y cuando se ofrezcan garantías adecuadas a su sector agrícola. Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha condicionado su apoyo a la obtención de tales garantías, afirmando que “no sabe” si su gobierno puede respaldar la firma en enero, lo que añade más incertidumbre al asunto. Las autoridades europeas también han iniciado discusiones sobre mecanismos de salvaguardia para proteger a los agricultores de las posibles importaciones masivas de productos del Mercosur. En este sentido, se considera crucial alcanzar una mayoría cualificada entre los países europeos antes de la nueva fecha de firma propuesta, ya que se necesitará al menos quince países que representen el 65% de la población del bloque para continuar adelante. El gobierno brasileño dejó clara su decisión de proseguir las negociaciones que ya duran 26 años, después de que la Comisión Europea anunciara que trabajará en cláusulas de salvaguardia adicionales que busquen proteger a los agricultores europeos de los posibles efectos negativos de la entrada de productos del Mercosur. La presión sobre los gobiernos europeos intensifica cuando los agricultores se manifiestan en contra de lo que consideran una amenaza a sus medios de vida.