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El mercado laboral global enfrenta retos con cifras de empleo decepcionantes en Estados Unidos y un aumento de demandantes no parados en España

Estados Unidos creó 50.000 empleos en diciembre, mientras que España registra la mayor cifra de demandantes no parados desde la pandemia.

Publicado: 11 de enero de 2026, 01:52

El estado del mercado laboral a nivel global enfrenta retos significativos, reflejados en las cifras recientes tanto en Estados Unidos como en España. En diciembre de 2025, Estados Unidos generó 50.000 nuevos puestos de trabajo, una cantidad que quedó por debajo de las expectativas, marcando el cierre del año con la tasa de desempleo en un 4,4%. Este dato indica que, aunque hay un ligero descenso en el desempleo, las cifras de nuevos empleos están lejos de lo que se necesitaba para una recuperación robusta, mostrando síntomas de un enfriamiento en el mercado laboral.

A lo largo de 2025, la economía estadounidense ha enfrentado desafíos considerables, incluyendo políticas arancelarias y preocupaciones sobre la inflación. La creación de empleos se ha desplomado en comparación con el año anterior, promediando 49.000 nuevos empleos mensuales frente a los 168.000 del 2024. En España, el mercado laboral muestra una dualidad alarmante. A pesar de una reducción en el paro registrado, el número de demandantes de empleo no parados ha alcanzado un récord de 1,89 millones, lo que representa un 44% del total de inscritos. Este fenómeno ha sido atribuido a un escenario de crecimiento económico, donde muchas personas con empleo han comenzado a buscar mejores oportunidades.

Ambas situaciones revelan la batalla constante entre la creación de empleo y la precariedad laboral. En Estados Unidos, la presión sobre el mercado laboral se ha traducido en un menor optimismo. En España, el aumento de demandantes excluidos de las estadísticas de desempleo plantea un desafío significativo para el gobierno y su capacidad para ofrecer soluciones efectivas a esta problemática. Este contexto interconectado ilustra cómo diferentes economías están lidiando con problemas similares, aunque con matices y características propias.