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El lapsus de Yolanda Díaz en el Senado provoca risas y aplausos entre los senadores del PP en un tenso debate político
La vicepresidenta segunda del Gobierno asegura que dejará su cargo si se confirman indicios de corrupción en el PSOE después de un desafortunado desliz verbal.
Publicado: 21 de octubre de 2025, 19:18
Durante la sesión de control del Gobierno en el Senado, Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, sufrió un lapsus que provocó risas entre los senadores del Partido Popular. En lugar de decir 'Gobierno de coalición', Díaz erróneamente mencionó 'Gobierno de corrupción', lo que generó carcajadas y aplausos del PP, quienes aprovecharon el error para criticarla. Este desliz tuvo lugar en un contexto donde la presión sobre el PSOE es alta debido a una serie de escándalos de corrupción, uno de los cuales, el 'caso Koldo', ha sido particularmente mediático y se encuentra bajo investigación judicial. Díaz enfatizó que la corrupción es un tema que debe preocupar al PP y que su partido ha estado comprometido en su lucha.
La sesión estuvo marcada por un intercambio tenso en el que la portavoz del PP acusó a Díaz de ser la 'cooperadora necesaria' de un Gobierno corrupto, recordando que en el pasado el PP se opuso a la creación de una agencia anticorrupción. El presidente del Senado tuvo que intervenir para restaurar el orden tras el estallido de risas que generó el desliz de Díaz, quien continuó defendiendo su posición contra las acusaciones del PP. En respuesta a las críticas, Díaz propuso un incremento de las medidas contra la corrupción y recordó que su formación tiene una agenda activa para promover la transparencia y la rendición de cuentas.
El incidente se produce en un momento crítico, con la creciente preocupación por la corrupción en el PSOE y la inminente investigación judicial que involucra a dirigentes socialistas como José Luis Ábalos. Mientras tanto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha venido defendiendo a su partido bajo la premisa de que no existe financiación irregular en el PSOE, a pesar del estruendo mediático y político que rodea a la situación. Esta atención sobre la corrupción, combinada con el lapsus de Díaz, ha alimentado la retórica de la oposición en la Cámara, donde se han escuchado voces tanto del PP como de Junts exigiendo respuestas y responsabilidades.
Desde el PP, el líder Alberto Núñez Feijóo utilizó el lapsus de Díaz para cuestionar la credibilidad del Gobierno y reiterar las acusaciones de corrupción que durante semanas han intensificado la presión sobre el ejecutivo. En este clima de incertidumbre, las relaciones entre los socios de la coalición se han vuelto tensas, especialmente en torno a la gestión de la vivienda y el reciente anuncio de la publicación de un catálogo de símbolos franquistas. Sin embargo, Díaz ha instado al PSOE y al PP a dejar de lado las diferencias y colaborar en la creación de un marco que garantice la integridad en la política española.
La sesión estuvo marcada por un intercambio tenso en el que la portavoz del PP acusó a Díaz de ser la 'cooperadora necesaria' de un Gobierno corrupto, recordando que en el pasado el PP se opuso a la creación de una agencia anticorrupción. El presidente del Senado tuvo que intervenir para restaurar el orden tras el estallido de risas que generó el desliz de Díaz, quien continuó defendiendo su posición contra las acusaciones del PP. En respuesta a las críticas, Díaz propuso un incremento de las medidas contra la corrupción y recordó que su formación tiene una agenda activa para promover la transparencia y la rendición de cuentas.
El incidente se produce en un momento crítico, con la creciente preocupación por la corrupción en el PSOE y la inminente investigación judicial que involucra a dirigentes socialistas como José Luis Ábalos. Mientras tanto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha venido defendiendo a su partido bajo la premisa de que no existe financiación irregular en el PSOE, a pesar del estruendo mediático y político que rodea a la situación. Esta atención sobre la corrupción, combinada con el lapsus de Díaz, ha alimentado la retórica de la oposición en la Cámara, donde se han escuchado voces tanto del PP como de Junts exigiendo respuestas y responsabilidades.
Desde el PP, el líder Alberto Núñez Feijóo utilizó el lapsus de Díaz para cuestionar la credibilidad del Gobierno y reiterar las acusaciones de corrupción que durante semanas han intensificado la presión sobre el ejecutivo. En este clima de incertidumbre, las relaciones entre los socios de la coalición se han vuelto tensas, especialmente en torno a la gestión de la vivienda y el reciente anuncio de la publicación de un catálogo de símbolos franquistas. Sin embargo, Díaz ha instado al PSOE y al PP a dejar de lado las diferencias y colaborar en la creación de un marco que garantice la integridad en la política española.