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El juez Calama investiga el origen de las joyas incautadas a Zapatero
La UDEF indagará en el punzón hallado en las piezas y podría colaborar con Interpol y Europol.
Publicado: 3 de noviembre de 2026, 15:45
El juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, ha solicitado a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional que investigue el origen de las joyas incautadas al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Esta decisión surge tras la obtención de un segundo informe pericial de la joyería Yanes, que tasó las piezas en 1.023.320 euros y destacó un punzón característico presente en las joyas.
El punzón tiene forma rectangular y presenta en su interior una letra T mayúscula, acompañada por el número 18 a su izquierda y una letra K a su derecha. Según el informe, este distintivo podría proporcionar pistas sobre el fabricante, sugiriendo un origen posiblemente asiático. La investigación podría extenderse internacionalmente, lo que podría incluir la colaboración con Interpol y Europol, según indicó el magistrado.
El juez Calama lleva a cabo esta investigación en el contexto del 'caso Plus Ultra', en el que Zapatero está bajo sospecha por presunto tráfico de influencias relacionado con la autorización de un rescate de 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra por parte del Gobierno durante la pandemia. Además, se le investiga por presuntos delitos fiscales y de contrabando, dados los orígenes poco claros de las joyas halladas en su despacho, las cuales fueron valoradas en 1,3 millones de euros por otra joyería, Ansorena.
Zapatero ha declarado que las joyas son un obsequio personal del rey saudí Abdullah Bin Abdulaziz, quien se las entregó durante una visita a España en 2007. Sin embargo, el peritaje de Yanes sugiere que es poco probable que las piezas tengan un origen en la Comunidad Económica Europea, Estados Unidos o los países árabes, que suelen tener normativas estrictas sobre el marcaje de joyas de alta calidad. Los expertos indicaron que países como Tailandia, India, China o Turquía podrían tener regulaciones menos rigurosas.
El informe pericial destaca que la falta de documentación, estuches originales y la ausencia de marcas de fabricantes reconocidos suscitan dudas sobre la genuinidad de las piezas. Este análisis ha llevado al juez a cuestionar la veracidad del origen de las joyas y a ordenar a la UDEF que investigue a fondo el punzón grabado, con el fin de establecer de manera precisa la procedencia de las joyas y determinar si fueron adquiridas legalmente.
Calama también ha rechazado hasta ahora las solicitudes de la defensa de Zapatero para que se realizara una investigación en Arabia Saudí para confirmar su versión de los hechos, argumentando que en este momento no hay elementos suficientes para justificar dicha acción. La continuación de esta investigación es relevante no solo desde un punto de vista judicial, sino también por su posible impacto político, ya que Zapatero es un exmandatario cuya imagen y legado podrían verse amenazados por las implicaciones del caso.
El punzón tiene forma rectangular y presenta en su interior una letra T mayúscula, acompañada por el número 18 a su izquierda y una letra K a su derecha. Según el informe, este distintivo podría proporcionar pistas sobre el fabricante, sugiriendo un origen posiblemente asiático. La investigación podría extenderse internacionalmente, lo que podría incluir la colaboración con Interpol y Europol, según indicó el magistrado.
El juez Calama lleva a cabo esta investigación en el contexto del 'caso Plus Ultra', en el que Zapatero está bajo sospecha por presunto tráfico de influencias relacionado con la autorización de un rescate de 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra por parte del Gobierno durante la pandemia. Además, se le investiga por presuntos delitos fiscales y de contrabando, dados los orígenes poco claros de las joyas halladas en su despacho, las cuales fueron valoradas en 1,3 millones de euros por otra joyería, Ansorena.
Zapatero ha declarado que las joyas son un obsequio personal del rey saudí Abdullah Bin Abdulaziz, quien se las entregó durante una visita a España en 2007. Sin embargo, el peritaje de Yanes sugiere que es poco probable que las piezas tengan un origen en la Comunidad Económica Europea, Estados Unidos o los países árabes, que suelen tener normativas estrictas sobre el marcaje de joyas de alta calidad. Los expertos indicaron que países como Tailandia, India, China o Turquía podrían tener regulaciones menos rigurosas.
El informe pericial destaca que la falta de documentación, estuches originales y la ausencia de marcas de fabricantes reconocidos suscitan dudas sobre la genuinidad de las piezas. Este análisis ha llevado al juez a cuestionar la veracidad del origen de las joyas y a ordenar a la UDEF que investigue a fondo el punzón grabado, con el fin de establecer de manera precisa la procedencia de las joyas y determinar si fueron adquiridas legalmente.
Calama también ha rechazado hasta ahora las solicitudes de la defensa de Zapatero para que se realizara una investigación en Arabia Saudí para confirmar su versión de los hechos, argumentando que en este momento no hay elementos suficientes para justificar dicha acción. La continuación de esta investigación es relevante no solo desde un punto de vista judicial, sino también por su posible impacto político, ya que Zapatero es un exmandatario cuya imagen y legado podrían verse amenazados por las implicaciones del caso.