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El Gobierno español rechaza el plan israelí para construir miles de viviendas en Cisjordania debido a su ilegalidad

La administración de Albares advierte que las obras afectan la viabilidad de la solución de dos Estados y la paz en la región.

Publicado: 15 de agosto de 2025, 11:41

El Gobierno de España ha manifestado su firme rechazo al reciente anuncio del Ejecutivo israelí, que prevé la construcción de 3.000 viviendas en Cisjordania, advirtiendo que 'todo asentamiento es ilegal conforme al derecho internacional'. Este pronunciamiento resalta la preocupación del ministerio por la viabilidad de la solución de los dos Estados, la cual es vista como la única vía hacia una paz 'justa y duradera' en la región.

La situación en Cisjordania se ha deteriorado considerablemente, con un aumento en la violencia y la expansión de los asentamientos israelíes, que generan tensiones crecientes entre las comunidades. La advertencia de que estas acciones perjudican la posibilidad de coexistencia pacífica entre israelíes y palestinos subraya la urgencia de buscar soluciones viables que permitan restablecer el diálogo y la cooperación. El anuncio del plan por parte de la Administración Civil de Israel ha provocado reacciones internacionales, ya que este proyecto podría aislar Jerusalén de los territorios palestinos.

La ONU y numerosos países, incluyendo Alemania y Francia, han expresado su condena al anuncio del ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, señalando que estos planes "violan el derecho internacional" y agravan la situación en la región. España sigue abogando por la solución de los dos Estados, reiterando su alarma ante el deterioro de la situación en Cisjordania debido a la expansión de los asentamientos y la creciente violencia asociada. El Gobierno español ha hecho un llamado a la comunidad internacional para que respete el derecho internacional y se frene la expansión de asentamientos, que socava los esfuerzos por lograr una paz sostenible en la región. Este pronunciamiento se enmarca en un contexto donde la UE también ha exigido a Israel que detenga sus políticas expansionistas, recordando que cualquier cambio territorial debe ser el resultado de un acuerdo político entre las partes involucradas.