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El Gobierno español eleva el Salario Mínimo un 3,1% y propone incentivos fiscales para las empresas ante la resistencia de la patronal
La iniciativa busca atraer el respaldo de CEOE y Cepyme a través de deducciones en el impuesto de sociedades en un contexto de desafíos económicos.
Publicado: 28 de enero de 2026, 22:25
El Gobierno español ha decidido elevar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) un 3,1% en 2026, llevando su cuantía a 1.221 euros mensuales. Esta medida busca mejorar el bienestar de los trabajadores más vulnerables, pero ha generado un debate intenso entre el Ejecutivo y las organizaciones empresariales, que han expresado reservas sobre la viabilidad de la propuesta.
Para mitigar la resistencia de patronal como la CEOE y Cepyme, el Gobierno ha introducido incentivos fiscales en el impuesto de sociedades para aquellas empresas que tengan un número significativo de trabajadores cobrando el SMI. Las compañías que cumplan con ciertos requisitos podrán obtener deducciones que alcancen hasta el 100% del coste adicional de los salarios resultantes de la subida. Sin embargo, la CEOE ha sido escéptica, argumentando que las condiciones impuestas son inasumibles.
Los sindicatos también han mostrado apertura hacia la propuesta, aunque piden mayor claridad sobre su implementación. Algunos analistas advierten que la subida podría no tener el impacto económico esperado y que podría generar un aumento de precios, afectando el poder adquisitivo del 89% de la población que no se beneficia directamente del aumento, sugiriendo que el incremento del SMI podría ser un intento de equilibrar la economía en un contexto de inflación creciente.
Para mitigar la resistencia de patronal como la CEOE y Cepyme, el Gobierno ha introducido incentivos fiscales en el impuesto de sociedades para aquellas empresas que tengan un número significativo de trabajadores cobrando el SMI. Las compañías que cumplan con ciertos requisitos podrán obtener deducciones que alcancen hasta el 100% del coste adicional de los salarios resultantes de la subida. Sin embargo, la CEOE ha sido escéptica, argumentando que las condiciones impuestas son inasumibles.
Los sindicatos también han mostrado apertura hacia la propuesta, aunque piden mayor claridad sobre su implementación. Algunos analistas advierten que la subida podría no tener el impacto económico esperado y que podría generar un aumento de precios, afectando el poder adquisitivo del 89% de la población que no se beneficia directamente del aumento, sugiriendo que el incremento del SMI podría ser un intento de equilibrar la economía en un contexto de inflación creciente.