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El Gobierno de Sébastien Lecornu en Francia enfrenta mociones de censura y la presión por un presupuesto crucial

La gobernabilidad en Francia es incierta, con el primer ministro enfrentando desafíos inmediatos de la oposición a su nueva administración

Publicado: 14 de octubre de 2025, 06:42

La situación política en Francia se ha vuelto extremadamente inestable, con el nuevo primer ministro, Sébastien Lecornu, apenas asumiendo el cargo y ya enfrentando dos mociones de censura presentadas por la izquierda radical y la ultraderecha. Este miércoles, Lecornu se dirigirá a la Asamblea Nacional para presentar su discurso y el presupuesto, crucial para el futuro del país. La presión está en aumento, ya que su supervivencia política depende del apoyo de los socialistas que exigen la suspensión de la reforma de pensiones.

El prime ministro ha anunciado este martes durante su discurso de política general que la controversia reforma de pensiones, que aumenta gradualmente la edad de jubilación de 62 a 64 años, quedará suspendida hasta las elecciones presidenciales de 2027. Lecornu subrayó que la suspensión no es solo un gesto, sino una necesidad para mantener a los socialistas a bordo y evitar el derribo de su gobierno. Este anuncio ha sido bien recibido en la Asamblea, donde el portavoz del Partido Socialista, Boris Vallaud, calificó la medida de victoria. “Esta suspensión beneficiará en última instancia a 3,5 millones de franceses”, indicó Lecornu, y subrayó que el costo de esta suspensión será de 400 millones de euros en 2026 y 1.800 millones en 2027.

El nuevo gobierno, conocido como 'Lecornu 2', busca proyectar una imagen de unidad y eficiencia, integrando a miembros de la sociedad civil y altos funcionarios. Sin embargo, las tensiones internas persisten. La LFI y el Reagrupamiento Nacional exigen la destitución de Macron y elecciones anticipadas, lo que complica aún más la gobernabilidad. La falta de consenso en el Parlamento obliga a Lecornu a presentar un presupuesto que reduzca el déficit y aborde reformas impopulares.

Además de la suspensión de la reforma de pensiones, Lecornu ha prometido que no utilizará el artículo 49.3 de la Constitución, lo que le permite aprobar leyes sin voto parlamentario. Esto se interpreta como un paso hacia un mayor compromiso parlamentario y una respuesta a las demandas de los socialistas. Las negociaciones con ellos serán cruciales para su permanencia en el cargo, especialmente dado que el presupuesto que planea presentar incluye recortes que han sido considerados “insoportables” por la oposición.

El discurso de Lecornu será decisivo para las negociaciones en un entorno político polarizado, donde cada decisión se convierte en un campo de batalla. Su dependencia de los socialistas en este momento crítico podría determinar el futuro de su gobierno y la estabilidad en Francia, mientras se acercan las votaciones sobre las mociones de censura programadas para este jueves.