Progresista 86.25%Conservador 13.75%
El gobierno de Francia aprueba el presupuesto de la Seguridad Social y suspende la reforma de pensiones, salvando momentáneamente a Lecornu
La Asamblea Nacional respalda el presupuesto, pero la situación del primer ministro sigue siendo precaria en un Congreso dividido.
Publicado: 13 de diciembre de 2025, 06:41
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha conseguido aprobar este martes el presupuesto de la Seguridad Social para 2026, un paso crucial para mantener su gobierno a pesar de una relevancia política frágil. La votación tuvo un resultado ajustado de 247 votos a favor y 234 en contra, evidenciando la división en la Asamblea Nacional. El apoyo del Partido Socialista fue decisivo en esta votación, ya que condicionó su respaldo a la suspensión de la reforma de pensiones, una medida que fue vista como un alivio ante potenciales mociones de censura.
La reforma de pensiones, que aumentó la edad mínima de jubilación, fue suspendida en un contexto legislativo complicado, reforzado por la oposición de fuerzas de extrema derecha y de izquierda radical. Los ecologistas, a pesar de no haber votado a favor, optaron por la abstención, lo que resultó crucial para el éxito del presupuesto. El Gobierno ha hecho concesiones para enfrentar la presión de los mercados y la crítica por el déficit público, aumentando gastos en sanidad, lo que incluye un incremento significativo de 8.000 millones de euros en 2025 y 2026 para hospitales.
La victoria de Lecornu, aunque momentánea, resalta la necesidad de gestionar cautelosamente las relaciones con los partidos en la Asamblea, en un panorama marcado por las agendas electorales y la presión de recortes futuros. Sin embargo, su capacidad de negociación también ha causado tensiones en el bloque central, donde figuras como Édouard Philippe han señalado que el presupuesto no responde a las necesidades francesas y ha exigido un compromiso más ambicioso con la reducción del déficit.
La situación sigue siendo precaria, dado que el presupuesto aún deberá pasar por el Senado, lo que podría complicar aún más la ya difícil gobernabilidad del primer ministro. Lecornu deberá seguir trabajando para asegurar su estabilidad, mientras enfrenta una oposición decidida y un ambiente político muy fragmentado. A medida que se acercan las elecciones municipales de marzo, la presión sobre el gobierno es tangible, y el diálogo con los diversos partidos será clave para evitar futuras crisis parlamentarias.
La reforma de pensiones, que aumentó la edad mínima de jubilación, fue suspendida en un contexto legislativo complicado, reforzado por la oposición de fuerzas de extrema derecha y de izquierda radical. Los ecologistas, a pesar de no haber votado a favor, optaron por la abstención, lo que resultó crucial para el éxito del presupuesto. El Gobierno ha hecho concesiones para enfrentar la presión de los mercados y la crítica por el déficit público, aumentando gastos en sanidad, lo que incluye un incremento significativo de 8.000 millones de euros en 2025 y 2026 para hospitales.
La victoria de Lecornu, aunque momentánea, resalta la necesidad de gestionar cautelosamente las relaciones con los partidos en la Asamblea, en un panorama marcado por las agendas electorales y la presión de recortes futuros. Sin embargo, su capacidad de negociación también ha causado tensiones en el bloque central, donde figuras como Édouard Philippe han señalado que el presupuesto no responde a las necesidades francesas y ha exigido un compromiso más ambicioso con la reducción del déficit.
La situación sigue siendo precaria, dado que el presupuesto aún deberá pasar por el Senado, lo que podría complicar aún más la ya difícil gobernabilidad del primer ministro. Lecornu deberá seguir trabajando para asegurar su estabilidad, mientras enfrenta una oposición decidida y un ambiente político muy fragmentado. A medida que se acercan las elecciones municipales de marzo, la presión sobre el gobierno es tangible, y el diálogo con los diversos partidos será clave para evitar futuras crisis parlamentarias.