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El Gobierno de España bloquea operaciones de compra de material militar a Israel mientras ONGs enfrentan prohibiciones en Gaza.
La decisión del Gobierno español contrasta con las restricciones impuestas por Israel a 37 ONG que operan en Gaza, evidenciando tensiones en relaciones internacionales.
Publicado: 5 de enero de 2026, 05:50
El Gobierno español ha decidido bloquear más de 200 operaciones de compra de material militar relacionado con Israel, en el marco del decreto ley de medidas urgentes contra el genocidio en Gaza. Este decreto implementa un embargo de armas hacia Israel, y aunque se permite una excepción para Airbus que ha generado críticas dentro del partido Sumar, se cuestiona la validez de las relaciones comerciales en medio del conflicto. La única operación aprobada fue para que la compañía Airbus pueda exportar ciertos componentes cruciales para sus programas industriales, lo que ha suscitado controversia entre los ministros de Sumar, quienes consideran que no hay razones suficientes para hacer tal excepcion.
Por otro lado, el Gobierno de Israel ha impuesto la prohibición de la actividad de al menos 37 ONGs que operan en Gaza, justificando la medida por la falta de cumplimiento con nuevos requisitos de información sobre sus empleados. Este registro busca prevenir la infiltración de elementos terroristas, sin embargo, organizaciones humanitarias, como Médicos Sin Fronteras, señalan que estas restricciones tendrán consecuencias “catastróficas” para el sistema de salud palestino que ya se encuentra devastado. Las organizaciones temen que, si pierden el acceso, cientos de miles de palestinos quedarán privados de atención médica esencial, agua y apoyo vital. Se estima que estos grupos, que realizan más del 60% de los servicios médicos en Gaza, correrán el riesgo de cesar operaciones antes del 1 de marzo de 2026.
Según el Ministro de Asuntos de la Diáspora de Israel, Amichai Chikli, la decisión de suspender a estas organizaciones se justifica en la necesidad de garantizar la seguridad nacional, basándose en acusaciones de que algunos empleados tienen vínculos con grupos terroristas. Las nuevas regulaciones han sido calificadas como políticas y arbitrarias por las ONG y la comunidad internacional, incluyendo la ONU, que ya había emitido críticas sobre las falencias en el acceso humanitario en los territorios ocupados. La presión internacional está aumentando, y muchos países, incluidos varios miembros de la UE, han pedido a Israel que revoque estas prohibiciones, que se consideran un golpe devastador a la ya crítica situación humanitaria en Gaza.
El contraste entre las acciones del Gobierno español y las políticas israelíes resalta la complejidad de las relaciones internacionales en el conflicto israelo-palestino y plantea preocupaciones sobre el futuro de la asistencia humanitaria y la política exterior de España.
Por otro lado, el Gobierno de Israel ha impuesto la prohibición de la actividad de al menos 37 ONGs que operan en Gaza, justificando la medida por la falta de cumplimiento con nuevos requisitos de información sobre sus empleados. Este registro busca prevenir la infiltración de elementos terroristas, sin embargo, organizaciones humanitarias, como Médicos Sin Fronteras, señalan que estas restricciones tendrán consecuencias “catastróficas” para el sistema de salud palestino que ya se encuentra devastado. Las organizaciones temen que, si pierden el acceso, cientos de miles de palestinos quedarán privados de atención médica esencial, agua y apoyo vital. Se estima que estos grupos, que realizan más del 60% de los servicios médicos en Gaza, correrán el riesgo de cesar operaciones antes del 1 de marzo de 2026.
Según el Ministro de Asuntos de la Diáspora de Israel, Amichai Chikli, la decisión de suspender a estas organizaciones se justifica en la necesidad de garantizar la seguridad nacional, basándose en acusaciones de que algunos empleados tienen vínculos con grupos terroristas. Las nuevas regulaciones han sido calificadas como políticas y arbitrarias por las ONG y la comunidad internacional, incluyendo la ONU, que ya había emitido críticas sobre las falencias en el acceso humanitario en los territorios ocupados. La presión internacional está aumentando, y muchos países, incluidos varios miembros de la UE, han pedido a Israel que revoque estas prohibiciones, que se consideran un golpe devastador a la ya crítica situación humanitaria en Gaza.
El contraste entre las acciones del Gobierno español y las políticas israelíes resalta la complejidad de las relaciones internacionales en el conflicto israelo-palestino y plantea preocupaciones sobre el futuro de la asistencia humanitaria y la política exterior de España.