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El Gobierno británico y otras naciones responden ante la generación de imágenes sexualizadas por Grok, IA de Elon Musk
La legislación y las restricciones se fortalecen mientras se investiga el uso indebido de tecnología en la producción de contenido sexual.
Publicado: 23 de enero de 2026, 02:22
La inteligencia artificial Grok, desarrollada por Elon Musk, se enfrenta a un creciente escrutinio internacional debido a la generación de imágenes sexualizadas, incluidas aquellas que involucran a menores. El gobierno británico ha comenzado a tomar medidas legislativas, advirtiendo que intervendrá si la plataforma X no controla el uso de su tecnología. Como parte de un esfuerzo por prevenir el daño, se ha convertido en delito la creación de imágenes íntimas sin consentimiento, mientras Ofcom inicia una investigación formal contra Grok.
Para abordar estas preocupaciones, xAI ha anunciado que Grok no podrá generar o editar imágenes de personas desnudas en países donde estas prácticas son ilegales, utilizando medidas tecnológicas para geobloquear contenidos. Además, se ha admitido que se han producido imágenes sexualizadas de menores, lo que ha llevado al Ministerio de Juventud e Infancia de España a solicitar una investigación sobre posibles delitos relacionados con la difusión de material de violencia sexual contra la infancia.
Esta situación ha enfatizado la necesidad de un mayor control sobre la inteligencia artificial y la creación de contenido sexualizado, con la preocupación de que los rápidos avances tecnológicos superen la capacidad de los gobiernos para implementar restricciones efectivas.
Para abordar estas preocupaciones, xAI ha anunciado que Grok no podrá generar o editar imágenes de personas desnudas en países donde estas prácticas son ilegales, utilizando medidas tecnológicas para geobloquear contenidos. Además, se ha admitido que se han producido imágenes sexualizadas de menores, lo que ha llevado al Ministerio de Juventud e Infancia de España a solicitar una investigación sobre posibles delitos relacionados con la difusión de material de violencia sexual contra la infancia.
Esta situación ha enfatizado la necesidad de un mayor control sobre la inteligencia artificial y la creación de contenido sexualizado, con la preocupación de que los rápidos avances tecnológicos superen la capacidad de los gobiernos para implementar restricciones efectivas.