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El fracaso de la opa del BBVA sobre el Sabadell redefine el panorama bancario en España y reaviva planes de personal

Las consecuencias del intento de fusión han llevado a ambos bancos a reconsiderar sus estrategias y planes laborales.

Publicado: 3 de enero de 2026, 22:17

El año 2025 será recordado en la historia bancaria de España como el momento en que el intento del BBVA de adquirir el Banco Sabadell culminó en un fracaso notable. La opa, lanzada en mayo de 2024, se encontró con una fuerte oposición no solo por parte del gobierno, que estableció un veto temporal a la fusión, sino también de los propios accionistas del Sabadell, quienes decidieron rechazar la oferta al sentirse satisfechos con la independencia de su entidad. El desenlace de la opa, que se formalizó en octubre con una aceptación de solo el 25%, se interpretó como un revés significativo para el BBVA, que esperaba superar el 50% del capital del Sabadell. Según reportes, el presidente del BBVA, Carlos Torres, llegó a estar convencido de que lograrían la aceptación necesaria, incluso para considerar una segunda opa si alcanzaban el 30% del capital. Sin embargo, la realidad demostró que solo obtuvieron poco más del 25%, incluyendo cerca de un 4% del inversor mexicano David Martínez. Como resultado inmediato, las dos instituciones han comenzado a reactivar planes que habían quedado en suspenso. El Sabadell ha reiniciado su programa de prejubilaciones que había paralizado tras el anuncio de la opa, mientras que el BBVA ha iniciado un conjunto de salidas voluntarias en varios departamentos, se estima que podrían afectar entre 400 y 700 empleados en 2026. El fracaso de la opa ha dejado un legado de incertidumbre en el mapa bancario español, restando protagonismo al BBVA en un mercado donde la consolidación parece ser la norma, y permitiendo que competidores como el Santander se fortalezcan. El Sabadell, que ha mostrado satisfacción por su autonomía, también indicó que planea llevar a cabo un dividendo extraordinario de 2.500 millones a principios de 2026, aprovechando su éxito en mantenerse independiente. Las decisiones futuras de ambos bancos enfrentan el reto de reafirmar su posición en un entorno competitivo y a la espera de movimientos estratégicos significativos.