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El fracaso de la opa de BBVA sobre Banco Sabadell: repercusiones y análisis en el sector bancario español

BBVA y Banco Sabadell enfrentan retos y oportunidades en un contexto de crecimiento tras la fallida operación de fusión.

Publicado: 25 de enero de 2026, 02:49

La opa hostil del BBVA sobre Banco Sabadell, que se extendió por más de 17 meses y terminó en octubre de 2025, ha dejado una huella significativa en el sector bancario español. Con un escaso 25% de aprobación entre los accionistas del Sabadell, el desenlace fue ampliamente esperado, dado el contexto regulatorio y la fuerte oposición del banco catalán. BBVA buscaba diversificar su riesgo, pero se encontró con muchos obstáculos. En este sentido, se ha revelado que un incentivo económico adecuado, como una promesa de 100 millones de euros a la cúpula del Sabadell, podría haber cambiado el rumbo de la opa.

Las críticas hacia la estrategia de BBVA han crecido, cuestionando la decisión de su presidente de continuar con la opa. Tras finalizar, las acciones del BBVA se revalorizaron un 34%, mientras que las del Sabadell se estabilizaron en 3,2 euros por acción tras una caída significativa desde el anuncio de la opa. Un estudio sugiere que un incentivo financiero podría haber cambiado la percepción del consejo del Sabadell, aunque no se consideraron tales opciones en la operación. Desde la finalización de la opa, el BBVA ha experimentado una capitalización histórica de 115.000 millones de euros y planea devolver 36.000 millones a sus accionistas entre 2025 y 2028.

Ambos bancos ahora se encuentran en una fase de reajuste, con BBVA planeando una capitalización significativa y Sabadell buscando estabilizarse tras el revés. El Sabadell celebró el desenlace de la opa con una fiesta multitudinaria en el Palau Sant Jordi, reflexionando sobre su consolidación como entidad independiente. La sostenibilidad de sus futuras estrategias dependerá de su capacidad de respuesta en un mercado incierto, donde ahora ambos bancos promueven sus planes de crecimiento orgánico y de dividendos. El análisis del economista Jaume Puig señala que, a pesar de la controversia, ambos bancos se encuentran en una posición favorable en términos de morosidad y rentabilidad por dividendo, aunque el BBVA sigue lidiando con su dependencia de mercados emergentes.

Por su parte, analistas concluyen que la operación ha marcado un punto de inflexión, resaltando la poca aptitud del sector bancario español para las opas hostiles. Así, el futuro de ambas entidades se vislumbra diverso, ya que el BBVA busca crecimiento en mercados extranjeros mientras que el Sabadell se enfoca en ampliar su presencia en el ámbito nacional.