Progresista 66.1%Conservador 33.9%

El crecimiento del PIB en España alcanza el 0,6% en el tercer trimestre, impulsado por el consumo y la inversión

La economía española presenta signos de solidez a pesar de las tensiones en el sector exterior y la apuesta por la inversión en vivienda.

Publicado: 28 de enero de 2026, 22:12

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado que el Producto Interior Bruto (PIB) de España creció un 0,6% en el tercer trimestre de 2025. Este crecimiento se sostiene principalmente por el aumento del consumo de las familias y por la inversión, que ha superado el 2%. La demanda nacional ha sido el motor de este crecimiento, con un avance notable gracias a la buena situación del empleo que permite a las familias aumentar su poder adquisitivo.

Desde el Banco de España, se ha elevado la previsión de crecimiento del PIB para 2025 hasta un 2,9%, y aunque hay signos de optimismo, se advierte sobre las futuras tensiones que enfrentará el sector exterior. Entre estas tensiones, se encuentran las posibles repercusiones de un **acuerdo comercial con los países del Mercosur**, que ha puesto en alerta a productores agrarios y ganaderos. Organizaciones del sector han convocado movilizaciones para finales de enero en protesta por las importaciones baratas y la reducción de controles, lo que podría afectar a la producción nacional de carne, soja y miel. Se señala que este acuerdo podría beneficiar a productos como el aceite de oliva y el vino, aunque sus efectos se mantienen inciertos.En el contexto del crecimiento económico, el debate sobre la crisis de vivienda sigue vigente, resaltando que España cuenta con suelo para construir más de 500,000 viviendas, lo que plantea interrogantes sobre el acceso a la vivienda asequible.

Este crecimiento económico no solo refleja un avance en cifras, sino también la urgencia de abordar problemas estructurales que afectan el bienestar de la población, como el acceso a la vivienda y la sostenibilidad del crecimiento a largo plazo. El sector agroganadero, en particular, se enfrenta a desafíos adicionales debido a la disminución del número de explotaciones, especialmente en regiones clave como Galicia, que han visto caer su producción de leche prácticamente a la mitad. Esto ha llevado a muchos a considerar alternativas, incluida la importación de productos de países como Marruecos.

Las autoridades y los agentes económicos trabajan para mitigar estos problemas, pero la falta de medidas eficaces para proteger la producción nacional ha suscitado preocupación. La economía española, si bien sigue mostrando un crecimiento robusto, **debe navegar** en un entorno cada vez más complejo, donde los sectores agrícola y ganadero piden atención urgente para asegurar la soberanía alimentaria y la estabilidad de sus industrias.