Progresista 23.8%Conservador 76.2%
El crecimiento bancario y el aumento de multimillonarios evidencian disparidades en la economía española de 2025
A medida que el sector bancario experimenta un auge, la lista de multimillonarios españoles también crece, reflejando una concentración de riqueza preocupante.
Publicado: 13 de enero de 2026, 01:33
A medida que España termina el 2025, las estadísticas macroeconómicas muestran un panorama de crecimiento y optimismo en la bolsa y el sector bancario. La bolsa española logró cerrar el año con cifras récord, impulsada en gran medida por la buena actuación de los bancos. Notables entidades como BBVA y Sabadell han registrado revalorizaciones significativas, destacando el récord de capitalización bursátil de BBVA.
Sin embargo, este auge bancario ocurre en un entorno donde la desigualdad se hace cada vez más palpable. Un informe de UBS señala que el número de multimillonarios en España ha aumentado a 32, acumulando una riqueza conjunta de 213.000 millones de dólares, resaltando la creciente distancia entre los que obtienen beneficios de este crecimiento económico y la mayoría de la población que, a pesar de ver incrementos en las cifras de empleo, sigue enfrentando desafíos significativos en costos de vida y acceso a vivienda.
Este contraste revela un país que crece en términos numéricos, pero donde las vivencias de la población no reflejan necesariamente ese crecimiento, con preocupaciones persistentes sobre la precariedad laboral y la crisis de vivienda. Se hace necesario un enfoque que contemple no solo el crecimiento económico, sino también la equidad social y el bienestar de todos los ciudadanos.
Sin embargo, este auge bancario ocurre en un entorno donde la desigualdad se hace cada vez más palpable. Un informe de UBS señala que el número de multimillonarios en España ha aumentado a 32, acumulando una riqueza conjunta de 213.000 millones de dólares, resaltando la creciente distancia entre los que obtienen beneficios de este crecimiento económico y la mayoría de la población que, a pesar de ver incrementos en las cifras de empleo, sigue enfrentando desafíos significativos en costos de vida y acceso a vivienda.
Este contraste revela un país que crece en términos numéricos, pero donde las vivencias de la población no reflejan necesariamente ese crecimiento, con preocupaciones persistentes sobre la precariedad laboral y la crisis de vivienda. Se hace necesario un enfoque que contemple no solo el crecimiento económico, sino también la equidad social y el bienestar de todos los ciudadanos.