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El cierre del gobierno de Estados Unidos supera el récord histórico mientras crecen las tensiones políticas y las consecuencias para los ciudadanos
Más de 40 millones de personas están afectadas por la suspensión de ayudas alimentarias mientras Trump avanza en su cruzada política.
Publicado: 5 de noviembre de 2025, 07:48
El cierre del gobierno de Estados Unidos, que comenzó el 1 de octubre de 2025, ha marcado un hito tras llegar a su 35º día sin indicios de solución. Esta situación se ha convertido en el cierre más prolongado de la historia del país, superando el récord anterior de 34 días, establecido durante el cierre entre diciembre de 2018 y enero de 2019, también bajo la administración del expresidente Donald Trump. La crisis actual es resultado de desacuerdos entre los demócratas y republicanos en el Senado sobre la aprobación del presupuesto federal.
El impacto del cierre se siente a nivel federal, con más de 650,000 empleados públicos suspendidos sin sueldo ni empleo. De estos, se estima que un millón de trabajadores han quedado en la incertidumbre sobre su futuro financiero, pues además de perder su salario, no hay certeza de que recibirán pagos retroactivos, como sucedió en el cierre anterior. Uno de los programas más afectados es el Programa Asistencial de Nutrición Suplementaria (SNAP), que proporciona ayuda alimentaria a unos 40 millones de estadounidenses, gran parte de ellos ancianos y niños.
Trump ha utilizado este cierre como una oportunidad para enfatizar su agenda política, culpando a los demócratas de la falta de acuerdo y amenazando con desobedecer órdenes judiciales relacionadas con la financiación de ayudas alimentarias. La situación en el Senado es crítica, ya que para reabrir el gobierno se necesita una mayoría cualificada de 60 votos, un objetivo que hasta ahora ha resultado inalcanzable. Con cada parte culpando a la otra por el cierre, los ciudadanos continúan enfrentando la falta de servicios esenciales sin una solución a la vista.
El impacto del cierre se siente a nivel federal, con más de 650,000 empleados públicos suspendidos sin sueldo ni empleo. De estos, se estima que un millón de trabajadores han quedado en la incertidumbre sobre su futuro financiero, pues además de perder su salario, no hay certeza de que recibirán pagos retroactivos, como sucedió en el cierre anterior. Uno de los programas más afectados es el Programa Asistencial de Nutrición Suplementaria (SNAP), que proporciona ayuda alimentaria a unos 40 millones de estadounidenses, gran parte de ellos ancianos y niños.
Trump ha utilizado este cierre como una oportunidad para enfatizar su agenda política, culpando a los demócratas de la falta de acuerdo y amenazando con desobedecer órdenes judiciales relacionadas con la financiación de ayudas alimentarias. La situación en el Senado es crítica, ya que para reabrir el gobierno se necesita una mayoría cualificada de 60 votos, un objetivo que hasta ahora ha resultado inalcanzable. Con cada parte culpando a la otra por el cierre, los ciudadanos continúan enfrentando la falta de servicios esenciales sin una solución a la vista.