Progresista 46.2%Conservador 53.8%
El cierre de la tienda de Christiane, una mujer de 91 años, pone de relieve los desafíos de la digitalización para mayores en Bélgica
Christiane cierra su negocio tras más de 55 años, destacando la lucha de los mayores ante la tecnología.
Publicado: 19 de enero de 2026, 16:28
En Houthulst, Bélgica, Christiane Gheeraert, una mujer de 91 años, ha cerrado su tienda de ultramarinos después de más de 55 años de servicio. Este cierre se debe a su incapacidad para manejar las nuevas exigencias administrativas relacionadas con la digitalización de los negocios. Desde el 1 de enero de 2026, todos los pequeños comercios en Bélgica deben adaptarse a la facturación electrónica, lo que ha sido abrumador para comerciantes mayores como ella.
Christiane recuerda cómo ha estado al frente de su tienda desde que fue abierta por su padre en 1969. A pesar de no haber utilizado nunca un ordenador, refleja cómo la evolución tecnológica ha impactado su vida. Su situación resalta un fenómeno más amplio: la brecha tecnológica que afecta a las personas mayores, que se sienten excluidas de un mundo en rápida digitalización y enfrentan desafíos en adaptarse a nuevas normativas.
El cierre de su tienda ha atraído atención mediática, generando apoyo entre sus clientes y vecinos. Además, subraya la urgente necesidad de alfabetización digital entre los ancianos, destacando que muchos dependen de familiares para realizar gestiones tecnológicas. A medida que avanza la digitalización, es esencial buscar soluciones que incluyan a las personas mayores y les brinden el apoyo necesario para adaptarse a este nuevo entorno.
Christiane recuerda cómo ha estado al frente de su tienda desde que fue abierta por su padre en 1969. A pesar de no haber utilizado nunca un ordenador, refleja cómo la evolución tecnológica ha impactado su vida. Su situación resalta un fenómeno más amplio: la brecha tecnológica que afecta a las personas mayores, que se sienten excluidas de un mundo en rápida digitalización y enfrentan desafíos en adaptarse a nuevas normativas.
El cierre de su tienda ha atraído atención mediática, generando apoyo entre sus clientes y vecinos. Además, subraya la urgente necesidad de alfabetización digital entre los ancianos, destacando que muchos dependen de familiares para realizar gestiones tecnológicas. A medida que avanza la digitalización, es esencial buscar soluciones que incluyan a las personas mayores y les brinden el apoyo necesario para adaptarse a este nuevo entorno.