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El ciclo sobre la Guerra Civil '1936: La guerra que todos perdimos' es aplazado tras la controversia por la baja de participantes.

La Fundación Cajasol reprograma el evento a otoño debido a presiones y amenazas a los asistentes.

Publicado: 28 de enero de 2026, 22:12

Las jornadas '1936: La guerra que todos perdimos', organizadas por el escritor Arturo Pérez-Reverte y el periodista Jesús Vigorra, han sido aplazadas hasta el otoño tras las renuncias de varios de sus ponentes, incluidos el escritor David Uclés y el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo. Este cambio responde a la falta de participantes y a la polémica generada en torno al evento.

El aplazamiento fue anunciado después de que Uclés decidiera no participar por su inconformidad con la inclusión de figuras como José María Aznar y Iván Espinosa de los Monteros. Su renuncia reflejó preocupaciones sobre la equidistancia que implicaba el título del evento. El propio David Uclés ha expresado que no se siente cómodo en el mismo cartel que figuras políticas que considera responsables de quebrantar derechos fundamentales en España. Pérez-Reverte y Vigorra atribuyeron la situación a una 'campaña intolerable' de presiones de 'grupos de ultraizquierda', quienes amenazaron con manifestaciones frente al congreso.

La Fundación Cajasol ha confirmado que el aplazamiento está diseñado para permitir un reequilibrio de voces y enfoques en el evento, el cual busca ser un foro inclusivo y plural. Desde la institución se enfatizó la necesidad de mantener la diversidad de voces en el evento, reiterando su compromiso con un espacio de reflexión cultural abierta. Este enfoque resulta aún más relevante dado que la controversia ha intensificado las divisiones ideológicas en España sobre la memoria histórica y el debate político actual. Varias personalidades también han retirado su participación, incluyendo a la vicesecretaria general del PSOE-A, María Márquez, lo que ha añadido presión sobre la organización de las jornadas.

Además, en los últimos días han llegado preocupaciones adicionales sobre las amenazas de violencia que se anunciaron en redes sociales, específicamente dirigidas hacia el evento. La Fundación Cajasol subrayó que estas presiones han creado un ambiente que dificulta la realización de un debate civilizado sobre un tema tan sensible como la Guerra Civil española. La decisión final se tomó después de que, en el contexto de una reciente controversia, el propio Pérez-Reverte calificara estas amenazas como un síntoma de una campaña orquestada en redes sociales, lo que ha derivado en un conflicto notable entre los organizadores y diversos críticos de la iniciativa. Por lo que el ciclo se reprogramará hasta el próximo otoño, esperando así poder ofrecer un margen para adicionar la pluralidad necesaria.