Progresista 67.2%Conservador 32.8%
El ascenso de Rob Jetten y el freno a la ultraderecha en las elecciones de Países Bajos
Después de un empate técnico entre D66 y PVV, se abren prolongadas negociaciones para formar un nuevo gobierno
Publicado: 31 de octubre de 2025, 07:36
Las recientes elecciones en Países Bajos han revelado un cambio significativo en el panorama político del país. El partido liberal D66, encabezado por Rob Jetten, ha logrado un avance irreversible logrando 26 escaños en el Parlamento, empatando con el ultraderechista Partido por la Libertad (PVV) de Geert Wilders. Este resultado es relevante porque podría significar una nueva dirección para la política neerlandesa y un freno a la creciente influencia de la ultraderecha en Europa.
El partido de Jetten ha visto un aumento de 11 escaños con respecto a las elecciones anteriores, lo que destaca su reciente crecimiento. Con el 98% de los votos escrutados, la diferencia entre ambos partidos era de poco más de 20,000 votos a nivel nacional. Aunque Jetten se perfila para convertirse en el primer ministro más joven de la historia del país, Wilders ha declarado que su partido hará «todo lo posible» para evitar que D66 tome la delantera en las conversaciones de coalición.
La campaña electoral de Jetten, marcada por un mensaje optimista y un fuerte enfoque en los medios de comunicación, ha resonado especialmente entre los votantes. El lema de su campaña, en un guiño a Barack Obama, fue «Het kan wel» («Es posible»). Con tan solo 38 años, Jetten se posiciona como un líder fresco, capaz de atraer a un electorado cansado de la inestabilidad. Aun así, muchos partidos han descartado gobernar con el PVV.
El proceso de formación de gobierno se presenta como un desafío, pues las complejidades del sistema político neerlandés complican las negociaciones. Jetten ha señalado que apuntará a una coalición amplia y de centro, buscando representar a todos los neerlandeses. El próximo martes se realizará una reunión entre los líderes políticos para explorar las posibilidades de coalición. Jetten ha prometido inversiones en educación y una política de integración más activa para los refugiados. También ha propuesto aumentar el gasto en programas de integración y abordar la inmigración ilegal, permitiendo que las solicitudes de asilo se presenten desde fuera de la UE.
Tras el asalto a la sede de D66 por parte de activistas de extrema derecha en agosto, se ha registrado un aumento en el apoyo hacia el partido. Además, la televisión ha jugado un papel crucial en su ascenso, ya que Jetten participó en varios debates y programas mediáticos, logrando conectar con un electorado que busca un mensaje de esperanza.
“Hemos demostrado que es posible derrotar a los movimientos populistas si se hace campaña con un mensaje positivo”, expresó Jetten tras conocerse los resultados preliminares. A medida que se acercaba el día de la votación, Jetten se mostró animado y optimista, logrando un apoyo significativo a pesar de los desafíos que enfrenta en la formación de una coalición estable que incluya a otros partidos moderados para mantener a la ultraderecha en la oposición.
El partido de Jetten ha visto un aumento de 11 escaños con respecto a las elecciones anteriores, lo que destaca su reciente crecimiento. Con el 98% de los votos escrutados, la diferencia entre ambos partidos era de poco más de 20,000 votos a nivel nacional. Aunque Jetten se perfila para convertirse en el primer ministro más joven de la historia del país, Wilders ha declarado que su partido hará «todo lo posible» para evitar que D66 tome la delantera en las conversaciones de coalición.
La campaña electoral de Jetten, marcada por un mensaje optimista y un fuerte enfoque en los medios de comunicación, ha resonado especialmente entre los votantes. El lema de su campaña, en un guiño a Barack Obama, fue «Het kan wel» («Es posible»). Con tan solo 38 años, Jetten se posiciona como un líder fresco, capaz de atraer a un electorado cansado de la inestabilidad. Aun así, muchos partidos han descartado gobernar con el PVV.
El proceso de formación de gobierno se presenta como un desafío, pues las complejidades del sistema político neerlandés complican las negociaciones. Jetten ha señalado que apuntará a una coalición amplia y de centro, buscando representar a todos los neerlandeses. El próximo martes se realizará una reunión entre los líderes políticos para explorar las posibilidades de coalición. Jetten ha prometido inversiones en educación y una política de integración más activa para los refugiados. También ha propuesto aumentar el gasto en programas de integración y abordar la inmigración ilegal, permitiendo que las solicitudes de asilo se presenten desde fuera de la UE.
Tras el asalto a la sede de D66 por parte de activistas de extrema derecha en agosto, se ha registrado un aumento en el apoyo hacia el partido. Además, la televisión ha jugado un papel crucial en su ascenso, ya que Jetten participó en varios debates y programas mediáticos, logrando conectar con un electorado que busca un mensaje de esperanza.
“Hemos demostrado que es posible derrotar a los movimientos populistas si se hace campaña con un mensaje positivo”, expresó Jetten tras conocerse los resultados preliminares. A medida que se acercaba el día de la votación, Jetten se mostró animado y optimista, logrando un apoyo significativo a pesar de los desafíos que enfrenta en la formación de una coalición estable que incluya a otros partidos moderados para mantener a la ultraderecha en la oposición.