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El alcalde de Vic pide autonomía en el empadronamiento ante el aumento poblacional y la presión demográfica
Albert Castells alerta sobre el colapso de servicios en su ciudad y genera controversia por su enfoque hacia la inmigración.
Publicado: 5 de diciembre de 2025, 22:09
El alcalde de Vic, Albert Castells, ha propuesto que los municipios con un fuerte aumento demográfico tengan la autonomía de decidir quién puede empadronarse, en respuesta al crecimiento de la población de Vic que ha superado los 50,000 habitantes, generando preocupaciones sobre la presión en los servicios. Castells ha solicitado una reunión urgente con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, para abordar este tema, destacando un aumento de 1,266 nuevos censados en el último año, con un total actual de 50,796 habitantes, lo que representa un aumento del 68% en los últimos 30 años.
La polémica se ha intensificado debido a los comentarios de Castells sobre la inmigración, donde se refirió a un “efecto llamada” que ha contribuido a este aumento poblacional, lo que ha levantado críticas sobre posibles enfoques discriminatorios en su propuesta. La oposición ha cuestionado los criterios que utilizaría para decidir el empadronamiento, especialmente ante las preocupaciones de que pudieran establecerse criterios discriminatorios, lo que ha llevado a la comparación de su enfoque con discursos de extrema derecha. Mientras tanto, organizaciones empresariales defienden la importancia de la inmigración para el crecimiento económico y el mercado laboral de España, subrayando que la economía necesita la migración para atender el vacío laboral que dejarán las jubilaciones en la próxima década.
La tensión entre la necesidad de controlar el empadronamiento y el reconocimiento de la inmigración como esencial para el desarrollo de la ciudad ha generado una activa discusión política y social en Catalunya. Castells ha alertado sobre el “colapso” que esta presión demográfica está provocando en sectores como la educación, evidenciando un dilema que requerirá una cuidadosa consideración de las diversas perspectivas involucradas. El alcalde ha declarado que, en su opinión, las soluciones deben ser abordadas en el ámbito local para equilibrar la población según los recursos disponibles, ya que, como mencionó, si no se actúa con prontitud, habrá “problemas graves de gestión”.
La polémica se ha intensificado debido a los comentarios de Castells sobre la inmigración, donde se refirió a un “efecto llamada” que ha contribuido a este aumento poblacional, lo que ha levantado críticas sobre posibles enfoques discriminatorios en su propuesta. La oposición ha cuestionado los criterios que utilizaría para decidir el empadronamiento, especialmente ante las preocupaciones de que pudieran establecerse criterios discriminatorios, lo que ha llevado a la comparación de su enfoque con discursos de extrema derecha. Mientras tanto, organizaciones empresariales defienden la importancia de la inmigración para el crecimiento económico y el mercado laboral de España, subrayando que la economía necesita la migración para atender el vacío laboral que dejarán las jubilaciones en la próxima década.
La tensión entre la necesidad de controlar el empadronamiento y el reconocimiento de la inmigración como esencial para el desarrollo de la ciudad ha generado una activa discusión política y social en Catalunya. Castells ha alertado sobre el “colapso” que esta presión demográfica está provocando en sectores como la educación, evidenciando un dilema que requerirá una cuidadosa consideración de las diversas perspectivas involucradas. El alcalde ha declarado que, en su opinión, las soluciones deben ser abordadas en el ámbito local para equilibrar la población según los recursos disponibles, ya que, como mencionó, si no se actúa con prontitud, habrá “problemas graves de gestión”.