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Dramática conversación entre Atocha y la interventora del Alvia tras el accidente: un intento fallido de contacto con el maquinista
La intervención del puesto de mando revela la confusión y gravedad de la situación tras el siniestro ferroviario en Adamuz.
Publicado: 22 de enero de 2026, 04:58
En un trágico suceso ocurrido en Adamuz (Córdoba), el puesto de mando de Atocha trató de contactar con el maquinista del tren Alvia después de que se produjese un accidente con otro tren, el Iryo. Sin embargo, los intentos fueron infructuosos, ya que el conductor del Alvia ya había perdido la vida en el impacto. En una conversación grabada, se puede escuchar al técnico de Atocha intentando comunicarse con la interventora del Alvia, quien, aunque herida, intentaba ayudar en la situación.
La interventora, que sufrió un golpe en la cabeza durante el accidente, informa de su situación, mencionando 'Tengo sangre en la cabeza', y expresando su preocupación por no poder asistir al maquinista. A lo largo de la conversación, se hace evidente que la interventora no era consciente de la gravedad del impacto y las consecuencias fatales para su colega. El ministro de Transportes, Óscar Puente, declaró que el tiempo entre el descarrilamiento del tren Iryo y el impacto con el Alvia fue de apenas 9 segundos, lo que puede explicar la confusión entre los maquinistas y los centros de control.
La conversación entre el puesto de mando y la interventora ha sido clave en la investigación del suceso, subrayando la falta de información y la rápida sucesión de eventos que tornó la situación caótica. La gravísima falta de comunicación refleja no solo la confusión inmediata, sino también las deficiencias en los protocolos de emergencia que deben ser revisados ante una tragedia de tal magnitud.
La interventora, que sufrió un golpe en la cabeza durante el accidente, informa de su situación, mencionando 'Tengo sangre en la cabeza', y expresando su preocupación por no poder asistir al maquinista. A lo largo de la conversación, se hace evidente que la interventora no era consciente de la gravedad del impacto y las consecuencias fatales para su colega. El ministro de Transportes, Óscar Puente, declaró que el tiempo entre el descarrilamiento del tren Iryo y el impacto con el Alvia fue de apenas 9 segundos, lo que puede explicar la confusión entre los maquinistas y los centros de control.
La conversación entre el puesto de mando y la interventora ha sido clave en la investigación del suceso, subrayando la falta de información y la rápida sucesión de eventos que tornó la situación caótica. La gravísima falta de comunicación refleja no solo la confusión inmediata, sino también las deficiencias en los protocolos de emergencia que deben ser revisados ante una tragedia de tal magnitud.