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Dos vecinos de Petrer investigados por soltar un caimán yacaré en el pantano de Almansa, un acto ilegal con posibles penas.
La suelta del caimán, especie exótica y amenazada, ha generado una investigación por parte del Seprona y la Guardia Civil.
Publicado: 29 de diciembre de 2025, 11:37
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Almansa ha identificado a dos vecinos de Petrer como presuntos responsables de un delito contra la flora y fauna, tras la suelta de un caimán yacaré en el pantano de Almansa. Los investigados, de 29 y 35 años, fueron identificados como los autores de esta liberación ilegal tras una serie de pesquisas que incluyeron la colaboración de la Sociedad de Pescadores de Almansa y Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha. La investigación se inició el 9 de julio de 2025, cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de la posible presencia de un reptil de grandes dimensiones en el pantano. Ante la sospecha de que pudiera tratarse de un cocodrilo, se desplegaron agentes para comprobar los hechos, lo que llevó a la captura del caimán en una zona de baño muy accesible, generando preocupaciones sobre la seguridad pública.
Los acusados enfrentan posibles penas de prisión que oscilan entre cuatro meses y dos años, además de multas por delitos relacionados con la fauna, así como sanciones por abandono de animales. La Guardia Civil recordó que estos hechos podrían conllevar, además de la inhabilitación para actividades relacionadas con animales, sanciones que van de uno a seis meses de multa o trabajos en beneficio de la comunidad de entre treinta y uno a noventa días. El caimán, una especie originaria de Sudamérica y catalogada como amenazada, fue finalmente entregado al Zoo de Madrid, donde recibió atención veterinaria especializada. Este caso se presenta como un recordatorio sobre la responsabilidad ciudadana en la conservación de la biodiversidad y las implicaciones legales que conlleva la liberación de especies exóticas en ecosistemas locales. Las circunstancias además ilustran el impacto que pueden tener acciones individuales sobre ecosistemas frágiles y la importancia de la labor de las fuerzas de seguridad para proteger el medio ambiente.
Los acusados enfrentan posibles penas de prisión que oscilan entre cuatro meses y dos años, además de multas por delitos relacionados con la fauna, así como sanciones por abandono de animales. La Guardia Civil recordó que estos hechos podrían conllevar, además de la inhabilitación para actividades relacionadas con animales, sanciones que van de uno a seis meses de multa o trabajos en beneficio de la comunidad de entre treinta y uno a noventa días. El caimán, una especie originaria de Sudamérica y catalogada como amenazada, fue finalmente entregado al Zoo de Madrid, donde recibió atención veterinaria especializada. Este caso se presenta como un recordatorio sobre la responsabilidad ciudadana en la conservación de la biodiversidad y las implicaciones legales que conlleva la liberación de especies exóticas en ecosistemas locales. Las circunstancias además ilustran el impacto que pueden tener acciones individuales sobre ecosistemas frágiles y la importancia de la labor de las fuerzas de seguridad para proteger el medio ambiente.