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Donald Trump se presenta como el pacificador en el fin de la guerra en Gaza, desbancando a Netanyahu
Alaba el acuerdo alcanzado entre Israel y Hamás mientras un negociador revela las tácticas de Trump durante las negociaciones.
Publicado: 14 de octubre de 2025, 19:40
Donald Trump ha asumido un papel central en el reciente acuerdo que pone fin a la guerra en Gaza, siendo aclamado por las familias de los rehenes israelíes en una ceremonia en Tel Aviv. Este evento ha generado un gran debate sobre el futuro político de Benjamin Netanyahu, quien ha quedado en un papel secundario. Trump, con su discurso en la Knesset, ha resaltado su papel como el 'pacificador' en la región, siendo respaldado por las familias de los rehenes, lo que contrasta con la imagen de Netanyahu.
Un negociador israelí, Gershon Baskin, reveló que las tácticas de Trump fueron clave para que ambas partes aceptaran el acuerdo. Trump utilizó un enfoque no tradicional que imponía su plan de doce puntos, lo que generó opiniones divididas y críticas hacia su estilo, considerando que podría interpretarse como colonialismo. A pesar de alcanzar un cese de hostilidades, persisten dudas sobre la durabilidad del acuerdo y la situación política en Israel, donde Netanyahu ha advertido que, si Hamás no se desarma, “se desatará el infierno”. Además, Trump lanzó una severa advertencia a Hamás, afirmando que “los desarmaremos, quizás violentamente, si no cumplen con la entrega de las armas”.
Las negociaciones, que se llevaron a cabo en Sharm el Sheij, incluyeron a representantes de Hamás y funcionarios estadounidenses, egipcios y qataríes. Aunque se ha detenido la violencia, se advierte sobre el riesgo de que pueda reanudarse y cómo esta situación repercutirá en el futuro político israelí. En este contexto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha enfatizado que el grupo palestino debe desmilitarizarse por completo y que “podemos hacerlo de forma pacífica, pero si no, lo haremos a la fuerza”.
Además, Netanyahu ha mantenido un tono bélico, afirmando que si no hay un respeto estricto por parte de Hamás al acuerdo, la violencia volverá a estallar y que habrá asentamientos judíos en Gaza para garantizar la seguridad israelí. A pesar del alto al fuego, el Ejército israelí ha continuado con ataques limitados en Gaza, lo que eleva tensiones y pone a prueba la frágil tregua que había sido pactada. En las interacciones más recientes, se ha observado que de los cuerpos entregados por Hamás, uno de ellos no coincide con ningún rehén, intensificando la desconfianza entre las partes.
Las presiones sobre Hamás continúan aumentando, no solo por parte de líderes israelíes, sino también del entorno estadounidense, mientras la administración Trump intenta garantizar que las fases del acuerdo se cumplan a cabalidad. A medida que avanza el proceso, el envió de ayuda humanitaria a Gaza ha comenzado nuevamente, pero con días de interrupción. Al igual que se ha advertido sobre la posible desaceleración de este flujo hasta que todos los cuerpos de los rehenes sean recuperados, manteniendo así la incertidumbre sobre el futuro inmediato de la región y del acuerdo de paz instaurado.
Un negociador israelí, Gershon Baskin, reveló que las tácticas de Trump fueron clave para que ambas partes aceptaran el acuerdo. Trump utilizó un enfoque no tradicional que imponía su plan de doce puntos, lo que generó opiniones divididas y críticas hacia su estilo, considerando que podría interpretarse como colonialismo. A pesar de alcanzar un cese de hostilidades, persisten dudas sobre la durabilidad del acuerdo y la situación política en Israel, donde Netanyahu ha advertido que, si Hamás no se desarma, “se desatará el infierno”. Además, Trump lanzó una severa advertencia a Hamás, afirmando que “los desarmaremos, quizás violentamente, si no cumplen con la entrega de las armas”.
Las negociaciones, que se llevaron a cabo en Sharm el Sheij, incluyeron a representantes de Hamás y funcionarios estadounidenses, egipcios y qataríes. Aunque se ha detenido la violencia, se advierte sobre el riesgo de que pueda reanudarse y cómo esta situación repercutirá en el futuro político israelí. En este contexto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha enfatizado que el grupo palestino debe desmilitarizarse por completo y que “podemos hacerlo de forma pacífica, pero si no, lo haremos a la fuerza”.
Además, Netanyahu ha mantenido un tono bélico, afirmando que si no hay un respeto estricto por parte de Hamás al acuerdo, la violencia volverá a estallar y que habrá asentamientos judíos en Gaza para garantizar la seguridad israelí. A pesar del alto al fuego, el Ejército israelí ha continuado con ataques limitados en Gaza, lo que eleva tensiones y pone a prueba la frágil tregua que había sido pactada. En las interacciones más recientes, se ha observado que de los cuerpos entregados por Hamás, uno de ellos no coincide con ningún rehén, intensificando la desconfianza entre las partes.
Las presiones sobre Hamás continúan aumentando, no solo por parte de líderes israelíes, sino también del entorno estadounidense, mientras la administración Trump intenta garantizar que las fases del acuerdo se cumplan a cabalidad. A medida que avanza el proceso, el envió de ayuda humanitaria a Gaza ha comenzado nuevamente, pero con días de interrupción. Al igual que se ha advertido sobre la posible desaceleración de este flujo hasta que todos los cuerpos de los rehenes sean recuperados, manteniendo así la incertidumbre sobre el futuro inmediato de la región y del acuerdo de paz instaurado.