Progresista 50%Conservador 50%
Donald Trump lanza el Consejo de Paz en Davos, generando controversia sobre su relevancia y función global
La iniciativa busca competir con la ONU, pero expertos cuestionan su legitimidad y los intereses detrás de su creación.
Publicado: 28 de enero de 2026, 08:08
En el marco del Foro Económico Mundial en Davos, Donald Trump presentó el pasado 22 de enero el Consejo de Paz, un nuevo organismo que tiene como objetivo asegurar la estabilidad y la paz en regiones afectadas por conflictos. Durante la ceremonia, estuvo acompañado por diversos líderes internacionales, reafirmando así su intención de consolidar el liderazgo de Estados Unidos en asuntos globales, al margen de las estructuras internacionales tradicionales, como las Naciones Unidas.
El Consejo de Paz se presenta como un organismo prometedor que pretende enfocarse en la resolución de conflictos, especialmente en lugares como Gaza, donde la situación se ha deteriorado considerablemente en los últimos años. Sin embargo, la iniciativa no ha estado exenta de controversias, ya que críticos cuestionan su imparcialidad y eficacia, sugiriendo que podría poner en peligro los esfuerzos de diplomacia multilateral. A pesar de las aspiraciones de Trump, la reacción a la Junta de Paz ha sido mixta, con algunos líderes apoyando su creación y otros planteando dudas sobre su legitimidad.
El futuro del Consejo de Paz es incierto, con reacciones diversas en círculos internacionales. Algunos lo ven como una oportunidad de reestructuración para la paz global, mientras que otros advierten sobre los riesgos de un enfoque unilateral que podría socavar el trabajo de organizaciones como la ONU en la promoción de la paz y la estabilidad internacional.
El Consejo de Paz se presenta como un organismo prometedor que pretende enfocarse en la resolución de conflictos, especialmente en lugares como Gaza, donde la situación se ha deteriorado considerablemente en los últimos años. Sin embargo, la iniciativa no ha estado exenta de controversias, ya que críticos cuestionan su imparcialidad y eficacia, sugiriendo que podría poner en peligro los esfuerzos de diplomacia multilateral. A pesar de las aspiraciones de Trump, la reacción a la Junta de Paz ha sido mixta, con algunos líderes apoyando su creación y otros planteando dudas sobre su legitimidad.
El futuro del Consejo de Paz es incierto, con reacciones diversas en círculos internacionales. Algunos lo ven como una oportunidad de reestructuración para la paz global, mientras que otros advierten sobre los riesgos de un enfoque unilateral que podría socavar el trabajo de organizaciones como la ONU en la promoción de la paz y la estabilidad internacional.