Progresista 100%Conservador 0%
Donald Trump exhibe un moratón en la mano izquierda y atribuye su causa a un golpe con una mesa y aspirina.
La Casa Blanca ha intentado aclarar las especulaciones sobre el estado de salud del presidente durante el Foro Económico Mundial en Davos.
Publicado: 24 de enero de 2026, 12:41
Durante su reciente participación en el Foro Económico Mundial en Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue visto con un notable moratón en la mano izquierda, lo que generó numerosas preguntas sobre su estado de salud. En declaraciones durante el regreso a Washington a bordo del Air Force One, Trump explicó que la marca se debía a un 'golpe con una mesa' y a su consumo habitual de aspirina, una afirmación que ha alimentado discusión y especulación en torno a su salud. La Casa Blanca ha explicado que sus moratones son comunes debido a su estilo de vida y los constantes apretones de mano que realiza como parte de sus funciones presidenciales.
El moratón ha desatado especulaciones que van más allá de su significado superficial, dado que ha sido un tema recurrente en sus apariciones públicas desde su regreso a la Casa Blanca. La administración ha asegurado que, a pesar de la insuficiencia venosa crónica de Trump, él goza de una 'excelente salud'. Este episodio es un recordatorio de cómo el estado de salud de un líder mundial puede influir en su imagen pública y en la confianza que el público tiene en su capacidad para gobernar.
Mientras sus críticos ven estos detalles como indicadores de debilidad, Trump utiliza su humor para desviar la atención, afirmando que tomar aspirina es beneficioso para el corazón, a la vez que advierte sobre sus efectos secundarios.
El moratón ha desatado especulaciones que van más allá de su significado superficial, dado que ha sido un tema recurrente en sus apariciones públicas desde su regreso a la Casa Blanca. La administración ha asegurado que, a pesar de la insuficiencia venosa crónica de Trump, él goza de una 'excelente salud'. Este episodio es un recordatorio de cómo el estado de salud de un líder mundial puede influir en su imagen pública y en la confianza que el público tiene en su capacidad para gobernar.
Mientras sus críticos ven estos detalles como indicadores de debilidad, Trump utiliza su humor para desviar la atención, afirmando que tomar aspirina es beneficioso para el corazón, a la vez que advierte sobre sus efectos secundarios.