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Don Lemon detenido por el FBI tras cubrir protestas contra el ICE en Minnesota, generando una ola de críticas sobre la libertad de prensa.

La detención del expresentador de CNN Don Lemon durante la cobertura de una protesta en una iglesia divide opiniones sobre los derechos constitucionales en EE. UU.

Publicado: 31 de enero de 2026, 03:43

El expresentador de CNN, Don Lemon, fue detenido el pasado jueves por el FBI en Los Ángeles, acusaciones que han desatado un debate nacional sobre la libertad de prensa y la represión de las leyes migratorias en Estados Unidos. Lemon, de 59 años, estaba en Los Ángeles para cubrir la ceremonia de los Premios Grammy pero fue arrestado en relación con su cobertura de una manifestación que interrumpió un servicio religioso en la Cities Church en Saint Paul, Minnesota, el pasado 18 de enero.


Durante esa manifestación, activistas protestaban contra las políticas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Las acusaciones en su contra incluyen conspiración para obstruir el acceso a un lugar de culto y violaciones de derechos civiles, aunque un juez había desestimado los cargos por insuficiencia de pruebas. Lemon ha denunciado que su arresto representa un ataque a la Primera Enmienda de la Constitución que garantiza la libertad de prensa.


Uno de sus abogados, Abbe Lowell, además, ha calificado el arresto de Lemon como “un ataque sin precedentes a la Primera Enmienda”. A través de las redes sociales, la cadena CNN ha defendido a su exreportero, enfatizando que este arresto plantea preocupaciones serias sobre la libertad de los periodistas. Los líderes políticos, entre ellos demócratas, han expresado que no hay justificación para la detención de Lemon.


El periodista fue puesto en libertad bajo fianza el viernes, aproximadamente un día después de ser arrestado, sin necesidad de pagar en efectivo y con permiso para viajar. En contraste, Georgia Fort, otra periodista de CNN arrestada el mismo día, permanece bajo custodia judicial. Lemon se enfrenta a dos cargos: conspiración para violar los derechos constitucionales y violación de la Ley FACE, que prohíbe interferir en el derecho de acceso a lugares de culto. Tras su liberación, Lemon aseguró que no será “silenciado” por el gobierno. En un contexto de creciente tensión social, su situación refleja un clima más amplio de conflicto sobre los derechos civiles y la libertad de expresión en medio de las preocupaciones sobre políticas migratorias actuales. Este viernes, se lleva a cabo una huelga nacional en solidaireidad con Minneapolis, durante la cual se pide evitar asistir al trabajo, escuela o realizar compras.