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Dinamarca cesa el servicio de envío de cartas tras 401 años, convirtiéndose en el primer país europeo en privatizar este servicio
La transición desde un servicio público a uno privado despierta preocupaciones sociales, especialmente entre colectivos vulnerables.
Publicado: 1 de enero de 2026, 01:52
Dinamarca ha hecho historia al convertirse en el primer país europeo en eliminar el servicio de correos para el envío de cartas, cerrando así más de 400 años de tradición. A partir del 1 de enero de 2026, el operador postal público PostNord dejará de entregar cartas, debido a la drástica caída en el uso del correo tradicional, la cual ha disminuido más del 90% desde el año 2000. La última carta fue entregada el 30 de diciembre de 2025 al Museo de la Comunicación de Copenhague, donde quedará exhibida como parte permanente de la colección. Esta medida también ha provocado críticas por parte de organizaciones que advierten sobre las dificultades que enfrentarán colectivos vulnerables, como los ancianos y residentes en áreas rurales.
La digitalización ha transformado la forma en que los daneses se comunican, con un 97% de la población utilizando el sistema digital MitID para realizar trámites en línea. A medida que la necesidad de correspondencia física ha disminuido considerablemente, el volumen de cartas enviadas ha caído drásticamente, pasando de 1.500 millones en el año 2000 a solo 122 millones en 2024. Desde 2014, el estado danés se ha encaminado hacia una digitalización total de las comunicaciones, poniendo fin a la obligación de mantener un servicio postal público universal. Aunque la entrega de cartas pasará a manos de la empresa privada Dao, que estima que su carga de trabajo aumentará de 30 a 80 millones de cartas al año, los daneses deberán enviar sus cartas desde puntos de recogida o pagar por recogidas a domicilio.
Con la eliminación del servicio postal público, PostNord implementará recortes significativos de personal, con alrededor de 1.500 despidos de sus 2.200 trabajadores. Además, los icónicos buzones rojos han sido retirados, generando interés entre coleccionistas, con miles de ellos vendidos por internet en cuestión de horas. Sin embargo, las autoridades aseguran que siempre existirá la posibilidad de enviar cartas físicas, aunque ahora a través de distintos operadores privados. Este cambio en la comunicación plantea interrogantes sobre si otros países europeos seguirán el mismo camino ante el descenso del uso del correo postal en el continente. Tanto el gobierno danés como medios especializados han señalado que la transformación hacia lo digital ha sido un proceso inevitable, pero la situación ha generado un amplio debate sobre las implicaciones sociales y laborales de esta medida.
La digitalización ha transformado la forma en que los daneses se comunican, con un 97% de la población utilizando el sistema digital MitID para realizar trámites en línea. A medida que la necesidad de correspondencia física ha disminuido considerablemente, el volumen de cartas enviadas ha caído drásticamente, pasando de 1.500 millones en el año 2000 a solo 122 millones en 2024. Desde 2014, el estado danés se ha encaminado hacia una digitalización total de las comunicaciones, poniendo fin a la obligación de mantener un servicio postal público universal. Aunque la entrega de cartas pasará a manos de la empresa privada Dao, que estima que su carga de trabajo aumentará de 30 a 80 millones de cartas al año, los daneses deberán enviar sus cartas desde puntos de recogida o pagar por recogidas a domicilio.
Con la eliminación del servicio postal público, PostNord implementará recortes significativos de personal, con alrededor de 1.500 despidos de sus 2.200 trabajadores. Además, los icónicos buzones rojos han sido retirados, generando interés entre coleccionistas, con miles de ellos vendidos por internet en cuestión de horas. Sin embargo, las autoridades aseguran que siempre existirá la posibilidad de enviar cartas físicas, aunque ahora a través de distintos operadores privados. Este cambio en la comunicación plantea interrogantes sobre si otros países europeos seguirán el mismo camino ante el descenso del uso del correo postal en el continente. Tanto el gobierno danés como medios especializados han señalado que la transformación hacia lo digital ha sido un proceso inevitable, pero la situación ha generado un amplio debate sobre las implicaciones sociales y laborales de esta medida.