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Devastador terremoto en Afganistán deja más de 800 muertos y desata una crisis humanitaria para el régimen talibán
El seísmo de magnitud 6 en el este del país pone a prueba las capacidades del gobierno talibán, con miles de personas afectadas y heridas.
Publicado: 2 de septiembre de 2025, 06:52
Afganistán se ha visto nuevamente sacudido por un catastrófico terremoto de magnitud 6, dejando más de 1.411 muertos y al menos 3.124 heridos. El epicentro fue cerca de Jalalabad, donde las construcciones de adobe colapsaron. Las autoridades talibanas han confirmado que se han destruido más de 8.000 viviendas, especialmente en distritos como Nurgal, Saukay y Manugai, y se estima que la cifra de fallecidos aumentará a medida que continúan los rescates.
Las imágenes de la devastación muestran la desesperación de los sobrevivientes intentando rescatar a sus seres queridos atrapados entre los escombros. Las condiciones para el rescate son sumamente complicadas debido a la orografía montañosa y el mal tiempo, lo que ha dificultado el acceso a las áreas más afectadas.
El gobierno talibán ha movilizado equipos de rescate y ha establecido un 'comité especial' para manejar la situación. Sin embargo, los hospitales están desbordados y aún persiste una alta necesidad de asistencia sanitaria, siendo incapaces de atender a la gran cantidad de heridos. El portavoz del Ministerio de Salud, Sharafat Zaman Amar, ha hecho un llamado a las organizaciones humanitarias para que presten ayuda, enfrentándose a la realidad de un sistema sanitario debilitado y dependiente de la asistencia internacional. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha liberado 5 millones de dólares para la respuesta de emergencia.
Además, informes recientes indican que un nuevo terremoto de magnitud 5,2 ha temblado en la misma zona dos días después del seísmo inicial, complicando aún más las labores de rescate. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, esta réplica se produjo a 34 kilómetros al noreste de Jalalabad.
Las necesidades son críticas. La ONU y diversas ONG han comenzado a ofrecer ayuda, destacando la necesidad urgente de recursos para los más vulnerables, especialmente niños y familias impactadas por el terremoto. La situación humanitaria se agrava, ya que el país ya enfrentaba múltiples crisis, incluyendo sequía y desplazamiento de refugiados. La contribución internacional, aunque se ha incrementado, sigue siendo insuficiente, lo que genera una creciente desesperación entre la población que está atrapada en la crisis adicional que representa este desastre natural.
Las imágenes de la devastación muestran la desesperación de los sobrevivientes intentando rescatar a sus seres queridos atrapados entre los escombros. Las condiciones para el rescate son sumamente complicadas debido a la orografía montañosa y el mal tiempo, lo que ha dificultado el acceso a las áreas más afectadas.
El gobierno talibán ha movilizado equipos de rescate y ha establecido un 'comité especial' para manejar la situación. Sin embargo, los hospitales están desbordados y aún persiste una alta necesidad de asistencia sanitaria, siendo incapaces de atender a la gran cantidad de heridos. El portavoz del Ministerio de Salud, Sharafat Zaman Amar, ha hecho un llamado a las organizaciones humanitarias para que presten ayuda, enfrentándose a la realidad de un sistema sanitario debilitado y dependiente de la asistencia internacional. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha liberado 5 millones de dólares para la respuesta de emergencia.
Además, informes recientes indican que un nuevo terremoto de magnitud 5,2 ha temblado en la misma zona dos días después del seísmo inicial, complicando aún más las labores de rescate. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, esta réplica se produjo a 34 kilómetros al noreste de Jalalabad.
Las necesidades son críticas. La ONU y diversas ONG han comenzado a ofrecer ayuda, destacando la necesidad urgente de recursos para los más vulnerables, especialmente niños y familias impactadas por el terremoto. La situación humanitaria se agrava, ya que el país ya enfrentaba múltiples crisis, incluyendo sequía y desplazamiento de refugiados. La contribución internacional, aunque se ha incrementado, sigue siendo insuficiente, lo que genera una creciente desesperación entre la población que está atrapada en la crisis adicional que representa este desastre natural.