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Detenido en Gran Canaria un falso representante deportivo por abusos sexuales a 61 menores tras un extenso análisis de su actividad delictiva
La operación 'Fake Manager' revela cómo un hombre se hizo pasar por mánager para manipular a sus víctimas.
Publicado: 30 de noviembre de 2025, 12:51
La Guardia Civil de Vecindario, en Gran Canaria, ha detenido a K. V. V., un individuo de 25 años que se presentaba como representante deportivo y ha sido acusado de abusos sexuales y corrupción infantil hacia al menos 61 menores. La investigación, bautizada como 'Fake Manager', se inició tras el testimonio de una de las víctimas, quien se atrevió a denunciar los abusos sufridos en diciembre de 2024 después de recibir apoyo psicológico.
El detenido utilizaba un modus operandi planificado y estructurado, atrayendo a los menores bajo la promesa de oportunidades deportivas y utilizando técnicas de manipulación emocional para obtener material de contenido sexual. La mayoría fue localizada gracias al análisis de su teléfono, que reveló múltiples declaraciones de víctimas y testigos. A pesar de haber sido detenido inicialmente, K. V. V. continuó con sus actividades delictivas, lo que resultó en su nuevo arresto el 12 de noviembre de 2025 por quebrantamiento de las medidas cautelares impuestas tras su primer arresto.
Este modus operandi incluía organizar viajes deportivos donde los menores participaban, una actividad que contradecía las prohibiciones que le habían sido impuestas por el juez. La operación subraya la importancia de las denuncias y el apoyo psicológico para las víctimas, y destaca los peligros del 'grooming', un mecanismo común utilizado por depredadores sexuales para ganar la confianza de sus víctimas. La intervención judicial refuerza la necesidad de concienciar a las familias sobre estos peligros en entornos digitales.
El detenidos hizo uso de identidades falsificadas, incluyendo seudónimos y perfiles femeninos en redes sociales, que le permitieron caminar con más libertad entre las jóvenes víctimas y solicitarles fotos íntimas bajo la apariencia de un mánager deportivo con conexiones profesionales. Las víctimas relataron que el acusado mostraba una insistente necesidad de hablar sobre temas sexuales y de obtener fotografías explícitas, normalizando estas conductas poco a poco en sus interacciones. Este caso es un ejemplo claro de la necesidad de mantener una vigilancia constante sobre las actividades en línea de los menores y de facilitarles un entorno seguro donde puedan compartir sus inquietudes y experiencias.
El detenido utilizaba un modus operandi planificado y estructurado, atrayendo a los menores bajo la promesa de oportunidades deportivas y utilizando técnicas de manipulación emocional para obtener material de contenido sexual. La mayoría fue localizada gracias al análisis de su teléfono, que reveló múltiples declaraciones de víctimas y testigos. A pesar de haber sido detenido inicialmente, K. V. V. continuó con sus actividades delictivas, lo que resultó en su nuevo arresto el 12 de noviembre de 2025 por quebrantamiento de las medidas cautelares impuestas tras su primer arresto.
Este modus operandi incluía organizar viajes deportivos donde los menores participaban, una actividad que contradecía las prohibiciones que le habían sido impuestas por el juez. La operación subraya la importancia de las denuncias y el apoyo psicológico para las víctimas, y destaca los peligros del 'grooming', un mecanismo común utilizado por depredadores sexuales para ganar la confianza de sus víctimas. La intervención judicial refuerza la necesidad de concienciar a las familias sobre estos peligros en entornos digitales.
El detenidos hizo uso de identidades falsificadas, incluyendo seudónimos y perfiles femeninos en redes sociales, que le permitieron caminar con más libertad entre las jóvenes víctimas y solicitarles fotos íntimas bajo la apariencia de un mánager deportivo con conexiones profesionales. Las víctimas relataron que el acusado mostraba una insistente necesidad de hablar sobre temas sexuales y de obtener fotografías explícitas, normalizando estas conductas poco a poco en sus interacciones. Este caso es un ejemplo claro de la necesidad de mantener una vigilancia constante sobre las actividades en línea de los menores y de facilitarles un entorno seguro donde puedan compartir sus inquietudes y experiencias.