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Detención en Valencia por retener y amenazar de muerte a su exmujer durante dos días para forzar una reconciliación
Un hombre de 39 años fue arrestado tras mantener a su expareja atada y amordazada; la mujer logró escapar y denunciar los hechos.
Publicado: 14 de agosto de 2025, 11:51
En un alarmante episodio de violencia de género, la Policía Nacional detuvo a un hombre de 39 años en Valencia acusado de retener, amenazar y amordazar a su exmujer durante casi dos días. El suceso tuvo lugar el pasado sábado, cuando la víctima aceptó la invitación de su expareja para comer en su domicilio. Tras la comida, el hombre cerró la puerta con llave y amenazó a la mujer con un cuchillo, exigiendo que reanudaran su relación sentimental.
Durante el tiempo que estuvo retenida, la mujer fue atada de pies y manos con bridas y mantenida amordazada. El agresor le quitó su teléfono móvil, tarjetas bancarias y ropa, y la obligó a comunicarse con su jefe para justificar su ausencia laboral. Casi dos días después, la mujer logró liberarse y escapar, dirigiéndose a una comisaría de la Policía Nacional para formalizar la denuncia. La rápida actuación de las autoridades llevó a la detención del agresor.
Como resultado de la detención, la autoridad judicial impuso una orden de alejamiento y la prohibición de comunicarse con la víctima. Este caso pone de relieve la gravedad de la violencia de género y la necesidad de actuar con rapidez ante situaciones similares para garantizar la seguridad de las víctimas.
Durante el tiempo que estuvo retenida, la mujer fue atada de pies y manos con bridas y mantenida amordazada. El agresor le quitó su teléfono móvil, tarjetas bancarias y ropa, y la obligó a comunicarse con su jefe para justificar su ausencia laboral. Casi dos días después, la mujer logró liberarse y escapar, dirigiéndose a una comisaría de la Policía Nacional para formalizar la denuncia. La rápida actuación de las autoridades llevó a la detención del agresor.
Como resultado de la detención, la autoridad judicial impuso una orden de alejamiento y la prohibición de comunicarse con la víctima. Este caso pone de relieve la gravedad de la violencia de género y la necesidad de actuar con rapidez ante situaciones similares para garantizar la seguridad de las víctimas.