Progresista 40.9%Conservador 59.1%
Detención de un santero en Pontevedra por recomendar sexo como tratamiento para la curación de pacientes
La Guardia Civil arresta a un presunto curandero que incitaba a mantener relaciones sexuales bajo la promesa de sanación.
Publicado: 25 de agosto de 2025, 11:45
La Guardia Civil ha detenido en Pontevedra a un presunto santero de 55 años acusado de incitar a sus pacientes a mantener relaciones sexuales con él como parte de un tratamiento curativo. Este caso ha sido destacado por su naturaleza insólita dado que el individuo convencía a sus pacientes de que estaban poseídas por un espíritu y que su cuerpo podía curarlas a través de contacto sexual.
El arresto ocurrió el pasado 22 de agosto tras una investigación inicial. El curandero utilizaba diversas técnicas, incluyendo conjuros y hierbas, pero su práctica más controvertida era la recomendación de relaciones sexuales con él. Las autoridades consideran que este comportamiento representa un grave delito contra la libertad y la indemnidad sexual, y tras su detención, fue puesto a disposición judicial con libertad bajo cargos.
Este caso ha generado un debate sobre la vulnerabilidad de las personas ante prácticas fraudulentas en el ámbito de la salud y subraya la necesidad de mayor regulación sobre las actividades de los curanderos. La Guardia Civil sigue investigando para determinar el número de posibles víctimas, mientras que el caso ha dado lugar a discusiones sobre la ética y la legalidad de tales prácticas, así como la importancia de una mayor vigilancia y educación en tratamientos de salud.
El arresto ocurrió el pasado 22 de agosto tras una investigación inicial. El curandero utilizaba diversas técnicas, incluyendo conjuros y hierbas, pero su práctica más controvertida era la recomendación de relaciones sexuales con él. Las autoridades consideran que este comportamiento representa un grave delito contra la libertad y la indemnidad sexual, y tras su detención, fue puesto a disposición judicial con libertad bajo cargos.
Este caso ha generado un debate sobre la vulnerabilidad de las personas ante prácticas fraudulentas en el ámbito de la salud y subraya la necesidad de mayor regulación sobre las actividades de los curanderos. La Guardia Civil sigue investigando para determinar el número de posibles víctimas, mientras que el caso ha dado lugar a discusiones sobre la ética y la legalidad de tales prácticas, así como la importancia de una mayor vigilancia y educación en tratamientos de salud.