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Descubren un fresco excepcional del 'Buen Pastor' en una tumba de 1.800 años en la antigua Nicea, Turquía
Arqueólogos turcos revelan un hallazgo que arroja luz sobre los orígenes del cristianismo en la región.
Publicado: 26 de diciembre de 2025, 11:26
En un descubrimiento sin precedentes, un equipo de arqueólogos turcos ha hallado un fresco de Jesucristo en una tumba cristiana de aproximadamente 1.800 años de antigüedad, ubicada en la antigua Nicea, actual Iznik, Turquía. Este fresco, que representa a Jesús como el Buen Pastor, es notable por su excepcional estado de conservación y por estar considerado el mejor conservado de su género en la región. Además, es una de las pocas representaciones de este tipo que se han documentado en Anatolia.
La imagen fue descubierta en la necrópolis de Hisardere durante una excavación en agosto y se enmarca dentro de las exploraciones arqueológicas actuales que buscan desenterrar información sobre la transición del paganismo al cristianismo temprano en Anatolia. Los arqueólogos han confirmado que esta imagen presenta a un Jesús de aspecto romano, sin barba y vestido con toga, sosteniendo una oveja sobre sus hombros. Además del fresco, los arqueólogos encontraron en la tumba los restos de cinco personas, incluyendo tres adultos jóvenes y un bebé de seis meses. Este hallazgo es considerado uno de los más importantes de la primera época cristiana, ya que ofrece una visión única de cómo los primeros cristianos expresaban su fe en un contexto hostil.
La importancia del descubrimiento se ve reflejada no solo en su contenido arqueológico, sino también en su contexto moderno, dado que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, obsequió al Papa León XIV una pintura en azulejos del fresco para conmemorar el 1700 aniversario del Concilio de Nicea. La presencia de otros frescos en las paredes y el techo de la tumba, que incluyen motivos de aves y plantas, sugiere que el mausoleo pudo pertenecer a una familia adinerada y marca una transición del paganismo al cristianismo temprano. Este hallazgo simboliza el reconocimiento contemporáneo de la herencia cultural y religiosa de la región.
La imagen fue descubierta en la necrópolis de Hisardere durante una excavación en agosto y se enmarca dentro de las exploraciones arqueológicas actuales que buscan desenterrar información sobre la transición del paganismo al cristianismo temprano en Anatolia. Los arqueólogos han confirmado que esta imagen presenta a un Jesús de aspecto romano, sin barba y vestido con toga, sosteniendo una oveja sobre sus hombros. Además del fresco, los arqueólogos encontraron en la tumba los restos de cinco personas, incluyendo tres adultos jóvenes y un bebé de seis meses. Este hallazgo es considerado uno de los más importantes de la primera época cristiana, ya que ofrece una visión única de cómo los primeros cristianos expresaban su fe en un contexto hostil.
La importancia del descubrimiento se ve reflejada no solo en su contenido arqueológico, sino también en su contexto moderno, dado que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, obsequió al Papa León XIV una pintura en azulejos del fresco para conmemorar el 1700 aniversario del Concilio de Nicea. La presencia de otros frescos en las paredes y el techo de la tumba, que incluyen motivos de aves y plantas, sugiere que el mausoleo pudo pertenecer a una familia adinerada y marca una transición del paganismo al cristianismo temprano. Este hallazgo simboliza el reconocimiento contemporáneo de la herencia cultural y religiosa de la región.