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Desafíos en el empleo juvenil en España: de la precariedad a la empoderación laboral
A pesar del crecimiento en la inserción laboral, jóvenes extutelados y nuevos trabajadores enfrentan la falta de poder adquisitivo.
Publicado: 19 de enero de 2026, 15:41
En el contexto actual del mercado laboral español, los jóvenes extutelados y la población activa en general se enfrentan a una serie de desafíos que revelan la complejidad de la economía. Un informe reciente indica que cerca del 90% de los jóvenes que han sido tutelados trabajan, estudian o combinan ambas actividades, reflejando un significativo progreso en la inserción laboral de este colectivo vulnerable. Sin embargo, la precariedad económica afecta a la mayoría de los trabajadores en España, limitando su capacidad de acceso a la vivienda y mejoras salariales.
La encuesta anual de la Federación de Entidades para la Emancipación Juvenil (FEPA) muestra que solo un 34,3% de los jóvenes extutelados puede acceder a alquileres privados, lo que limita su emancipación. A pesar de que un 60% de los trabajadores ha recibido aumentos salariales, menos del 40% reporta una mejora en su poder adquisitivo, lo que evidencia que el crecimiento del empleo no se traduce necesariamente en mejores condiciones de vida.
La UGT ha señalado que, en la Comunidad de Madrid, el crecimiento del empleo es más lento que en el resto del país, lo que complica aún más la situación de los jóvenes. Así, aunque algunos logran equilibrar formación y trabajo, muchos enfrentan una dura realidad de pobreza y precariedad a pesar de estar empleados, lo que resalta la necesidad de políticas que ofrezcan salarios dignos y condiciones de vida adecuadas.
La encuesta anual de la Federación de Entidades para la Emancipación Juvenil (FEPA) muestra que solo un 34,3% de los jóvenes extutelados puede acceder a alquileres privados, lo que limita su emancipación. A pesar de que un 60% de los trabajadores ha recibido aumentos salariales, menos del 40% reporta una mejora en su poder adquisitivo, lo que evidencia que el crecimiento del empleo no se traduce necesariamente en mejores condiciones de vida.
La UGT ha señalado que, en la Comunidad de Madrid, el crecimiento del empleo es más lento que en el resto del país, lo que complica aún más la situación de los jóvenes. Así, aunque algunos logran equilibrar formación y trabajo, muchos enfrentan una dura realidad de pobreza y precariedad a pesar de estar empleados, lo que resalta la necesidad de políticas que ofrezcan salarios dignos y condiciones de vida adecuadas.