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Denuncias sobre abusos a migrantes en Mauritania destacan la responsabilidad de España y la UE en su represión

Informes de Human Rights Watch revelan condiciones inhumanas para los migrantes en Mauritania y cuestionan la colaboración europea.

Publicado: 27 de agosto de 2025, 06:42

Un reciente informe de Human Rights Watch (HRW) ha puesto en evidencia la grave situación de abusos contra los migrantes en Mauritania, un país clave en la ruta hacia Europa. Con el apoyo económico de España y la Unión Europea, las autoridades mauritanas han intensificado sus métodos de control fronterizo, que incluyen torturas, detenciones arbitrarias y expulsiones colectivas, así como condiciones infrahumanas en los centros de detención.

Desde 2020 hasta la actualidad, HRW ha documentado más de 43 casos de abusos físicos, incluyendo maltrato y agresiones sexuales, realizados por fuerzas de seguridad locales. Las operaciones de expulsión no solo ignoran los derechos de los migrantes, sino que también han resultado en el abandono de muchos en situaciones precarias. A pesar de que el Gobierno mauritano ha manifestado una intención de reformar sus prácticas, estas medidas aún no son suficientes para evitar violaciones de derechos humanos.

El informe de HRW ha llamado la atención no solo sobre la situación en Mauritania, sino también sobre la complicidad de las autoridades europeas y españolas en estos abusos. Según el último informe de HRW, la ONG detalla que Mauritania incurrió entre 2020 y 2025 en “graves violaciones” de los derechos humanos en la gestión de los flujos de migrantes y solicitantes de asilo en tránsito a España y Europa. Asimismo, se documentaron 849 rescates marítimos en 2024, y en lo que va de 2025, Mauritania ha expulsado a más de 28.000 migrantes, muchas veces bajo condiciones inhumanas. La preocupación por el respaldo financiero para la represión de migrantes ha aumentado, ya que organizaciones de derechos humanos insisten en la necesidad de que se establezcan mecanismos que garanticen que la ayuda no contribuya a la violación de los derechos humanos. Sin embargo, HRW continúa insistiendo en que las recientes reformas implementadas por Mauritania son insuficientes, dado que las expulsiones colectivas y la violencia contra los migrantes continúan. En una reciente visita, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, reafirmó la “colaboración” de países emisores de migrantes como Mauritania, lo que ha sido criticado por diversas organizaciones que señalan los costos humanitarios de esta estrategia migratoria conjunta. A medida que la presión sobre los migrantes aumenta, se generan preguntas sobre la ética y las consecuencias de este enfoque, especialmente en un contexto donde en 2024 más de 46,000 migrantes llegaron a las Islas Canarias en condiciones peligrosas.