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Cuarto hospital en Gaza se cierra por ataques israelíes, aumentando la crisis sanitaria en la región
El Hospital Jordano será trasladado a Jan Yunis para proteger la seguridad de su personal ante la ofensiva militar en la zona.
Publicado: 23 de septiembre de 2025, 12:20
El conflicto en la Franja de Gaza ha alcanzado niveles alarmantes con el cierre del Hospital Jordano, que se ve obligado a trasladarse a la ciudad de Jan Yunis debido a la intensificación de las operaciones militares israelíes. Este hospital se suma a otros tres que han cesado sus actividades, lo que resalta la devastadora crisis sanitaria que enfrenta la población gazatí.
Según informes de los médicos del hospital, la decisión de reubicar el centro de salud fue tomada para garantizar la seguridad del personal y del equipo médico ante un entorno cada vez más hostil. En esta misma región, el Hospital Al Quds ha sido sitiado por el Ejército israelí, impidiendo la entrada y salida de pacientes y personal, lo que agrava aún más la crisis sanitaria que enfrenta Gaza.
La situación empeora con el Hospital Al Rantisi, el único centro pediátrico en función, y el Hospital del Ojo de San Juan, que ahora solo ofrece servicios de triaje y ha perdido gran parte de su capacidad operativa. Recientemente, la Media Luna Roja Palestina alertó sobre la inoperatividad de sus instalaciones debido a la presión militar, como el ataque que dejó fuera de servicio la estación de oxígeno del Hospital Al Quds. Los ataques aéreos han dejado a varios hospitales inoperativos, obligando a la población a lidiar con la falta de atención médica.
La combinación de un servicio de salud colapsado y el conflicto militar plantea serios desafíos para los residentes de Gaza, que deben buscar ayuda en condiciones cada vez más peligrosas. El Ministerio de Sanidad de Gaza ha denunciado la destrucción deliberada de su infraestructura sanitaria por parte de Israel, lo que ha llevado a la situación actual, donde varios hospitales están al borde del colapso. La organización ha subrayado que quedan pocos días antes de que los hospitales cesen completamente sus actividades debido al agotamiento de las reservas de combustible necesarias para operar.
El Ministerio de Sanidad ha condenado enérgicamente la situación, acusando a Israel de llevar a cabo una política de destrucción deliberada del sistema de salud, lo que deja claro el impacto devastador de la ofensiva sobre la infraestructura médica en la región.
Según informes de los médicos del hospital, la decisión de reubicar el centro de salud fue tomada para garantizar la seguridad del personal y del equipo médico ante un entorno cada vez más hostil. En esta misma región, el Hospital Al Quds ha sido sitiado por el Ejército israelí, impidiendo la entrada y salida de pacientes y personal, lo que agrava aún más la crisis sanitaria que enfrenta Gaza.
La situación empeora con el Hospital Al Rantisi, el único centro pediátrico en función, y el Hospital del Ojo de San Juan, que ahora solo ofrece servicios de triaje y ha perdido gran parte de su capacidad operativa. Recientemente, la Media Luna Roja Palestina alertó sobre la inoperatividad de sus instalaciones debido a la presión militar, como el ataque que dejó fuera de servicio la estación de oxígeno del Hospital Al Quds. Los ataques aéreos han dejado a varios hospitales inoperativos, obligando a la población a lidiar con la falta de atención médica.
La combinación de un servicio de salud colapsado y el conflicto militar plantea serios desafíos para los residentes de Gaza, que deben buscar ayuda en condiciones cada vez más peligrosas. El Ministerio de Sanidad de Gaza ha denunciado la destrucción deliberada de su infraestructura sanitaria por parte de Israel, lo que ha llevado a la situación actual, donde varios hospitales están al borde del colapso. La organización ha subrayado que quedan pocos días antes de que los hospitales cesen completamente sus actividades debido al agotamiento de las reservas de combustible necesarias para operar.
El Ministerio de Sanidad ha condenado enérgicamente la situación, acusando a Israel de llevar a cabo una política de destrucción deliberada del sistema de salud, lo que deja claro el impacto devastador de la ofensiva sobre la infraestructura médica en la región.