Progresista 100%Conservador 0%
Críticas unificadas al discurso navideño del rey Felipe VI desde diversas posiciones políticas en España
El discurso del monarca genera reacciones contundentes desde el independentismo y la extrema derecha, evidenciando tensiones en el panorama político actual.
Publicado: 12 de enero de 2026, 05:07
El discurso de Navidad del rey Felipe VI, emitido el 24 de diciembre, ha suscitado una ola de reacciones negativas tanto del independentismo como de sectores de la extrema derecha, reflejando las tensiones existentes en el panorama político español. En su intervención, el rey apeló a la convivencia democrática y a rechazar extremismos y radicalismos, un mensaje que algunos interpretaron como una defensa de la unidad nacional.
Los partidos independentistas, incluyendo Junts y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), criticaron con dureza este mensaje. Jordi Turull, secretario general de Junts, calificó sus palabras de "surrealistas", argumentando que el rey es quien, en su pasado, promovió la represión durante el referéndum del 1 de octubre de 2017. Por otro lado, el discurso de Felipe VI también ha generado descontento entre sectores de extrema derecha, quienes lo han tildado de "Felpudo VI". Estos sectores manifestaron su desaprobación, indicando que el discurso no había incluido símbolos tradicionales como un belén, lo que interpretaron como un deslizamiento hacia la falta de representación del catolicismo en un contexto de creciente diversidad cultural.
Este desacuerdo dentro de las filas de la extrema derecha, que tradicionalmente ha apoyado a la monarquía, muestra un cambio en la percepción hacia el rey, quien enfrenta críticas no solo por sus decisiones como monarca, sino también por no alinearse completamente con las posturas más radicales de su electorado.
Los partidos independentistas, incluyendo Junts y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), criticaron con dureza este mensaje. Jordi Turull, secretario general de Junts, calificó sus palabras de "surrealistas", argumentando que el rey es quien, en su pasado, promovió la represión durante el referéndum del 1 de octubre de 2017. Por otro lado, el discurso de Felipe VI también ha generado descontento entre sectores de extrema derecha, quienes lo han tildado de "Felpudo VI". Estos sectores manifestaron su desaprobación, indicando que el discurso no había incluido símbolos tradicionales como un belén, lo que interpretaron como un deslizamiento hacia la falta de representación del catolicismo en un contexto de creciente diversidad cultural.
Este desacuerdo dentro de las filas de la extrema derecha, que tradicionalmente ha apoyado a la monarquía, muestra un cambio en la percepción hacia el rey, quien enfrenta críticas no solo por sus decisiones como monarca, sino también por no alinearse completamente con las posturas más radicales de su electorado.