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Críticas unánimes a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela por líderes demócratas y fiscales progresistas
La captura de Nicolás Maduro genera un debate en torno a la legalidad y consecuencias de la acción militar estadounidense
Publicado: 11 de enero de 2026, 02:13
La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, destinada a capturar al presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, ha desatado una ola de críticas desde distintos sectores políticos. La operación fue anunciada por el presidente Donald Trump y ejecutada sin la aprobación previa del Congreso, lo que ha suscitado serias preocupaciones sobre su legalidad y conveniencia.
Líderes demócratas, entre ellos Chuck Schumer y Kamala Harris, han expresado su desacuerdo con la acción, argumentando que se ha violado el derecho internacional y las normas de seguridad. Este sentimiento ha sido amplificado por figuras progresistas, como la Unión Progresista de Fiscales (UPF), que consideraron la actuación de Trump como incompatible con las normas del derecho internacional.
El debate sobre esta intervención militar no es solo legal, sino también práctico, con críticos que han señalado que el enfoque de Trump podría desviar la atención de problemas apremiantes en el país. La controversia se ha convertido en un punto focal en el discurso político estadounidense, desafiando las narrativas sobre el uso de la fuerza militar y su relación con los intereses internos y externos de Estados Unidos.
Líderes demócratas, entre ellos Chuck Schumer y Kamala Harris, han expresado su desacuerdo con la acción, argumentando que se ha violado el derecho internacional y las normas de seguridad. Este sentimiento ha sido amplificado por figuras progresistas, como la Unión Progresista de Fiscales (UPF), que consideraron la actuación de Trump como incompatible con las normas del derecho internacional.
El debate sobre esta intervención militar no es solo legal, sino también práctico, con críticos que han señalado que el enfoque de Trump podría desviar la atención de problemas apremiantes en el país. La controversia se ha convertido en un punto focal en el discurso político estadounidense, desafiando las narrativas sobre el uso de la fuerza militar y su relación con los intereses internos y externos de Estados Unidos.