Progresista 70%Conservador 30%

Crisis en los CDC de EE. UU. tras la destitución de la directora Susan Monarez y una ola de dimisiones en su equipo.

La destitución evento desigual tras tensiones por políticas de salud pública y vacunación causadas por el secretario Robert F. Kennedy Jr.

Publicado: 28 de agosto de 2025, 12:11

La Casa Blanca anunció la destitución de Susan Monarez como directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, lo cual provocó una ola de renuncias entre altos funcionarios de la agencia. Monarez fue cesada menos de un mes después de su nombramiento en un contexto controversial sobre la dirección que la agencia debería tomar bajo el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., quien ha implementado reformas que limitan la aprobación de nuevas vacunas y generan preocupaciones sobre desinformación.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos indicó que Monarez 'ya no es directora', agregando que "no está alineada con la agenda del presidente de 'Hacer a EE. UU. Saludable de Nuevo'". Sus abogados afirmaron que ella no ha renunciado ni ha recibido un aviso formal de despido, lo que ha desencadenado críticas sobre la legalidad de su cese. Esto refleja una profunda división en el CDC respecto a la política de vacunación, haciendo eco de críticas sobre el 'uso partidista' de la salud pública, especialmente tras la renuncia de cuatro altos funcionarios que denunciaron la politicización de la institucionalidad.

El enfrentamiento entre Monarez y Kennedy, quien ha sido muy crítico de la política de vacunación y ha despedido a expertos en salud, se intensificó tras la negativa de Monarez a seguir directivas que consideraba imprudentes. Su decisión de no resignar el cargo provocó que el secretario solicitara la destitución de parte de la cúpula del CDC, lo que a su vez llevó a la dimisión de los siguientes funcionarios: Debra Houry, directora médica; Demetre Daskalakis, responsable del área de recomendaciones de vacunas; Daniel Jernigan, encargado de la seguridad vacunal, y Jennifer Layden, jefe de datos de salud pública. Todos ellos denunciaron en distintos mensajes internos la "politización" de la agencia y advirtieron de los riesgos para la seguridad sanitaria del país.

Los recientes acontecimientos coinciden con el aumento de teorías de conspiración sobre las vacunas y un contexto social polarizado, lo que añade presión sobre el CDC para reestructurar su política de vacunación. Según diversos reportes, la crisis en el CDC no solo es sobre el despido de Monarez, sino que refleja una reestructuración fundamental que ha llevado al departamento a tomar decisiones que muchos consideran arriesgadas en términos de salud pública. La situación se ve agravada por reformas que limitan el acceso a vacunas esenciales y las presiones ejercidas por el secretario Kennedy, incluyendo el despido de miembros del comité asesor de vacunación del CDC. Con el despido de Monarez, se plantea la incertidumbre sobre la futura dirección del CDC y su capacidad para mantener la confianza pública en la salud pública de Estados Unidos.