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Crisis del PSOE: Casos de acoso y corrupción desatan una tormenta política que afecta la estabilidad del gobierno
Los escándalos en el seno del PSOE han llevado a la presión de sus socios de gobierno y a una revisión interna del protocolo antiacoso.
Publicado: 2 de enero de 2026, 22:52
En los últimos meses, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha estado en el centro de una grave crisis que involucra múltiples acusaciones de acoso sexual y un escándalo de corrupción que ha salpicado a sus altos cargos. La situación ha provocado reacciones tanto desde dentro del partido como desde los partidos de la coalición gobernante.
Pilar Bernabé, secretaria de Igualdad del PSOE, ha destacado que los últimos incidentes marcan 'un antes y un después' en la formación. Las críticas internas hacia la falta de medidas efectivas han llevado al partido a reconocer fallos en la gestión de las denuncias, generando un ambiente de desconfianza entre los militantes. Además, Sumar ha instado al PSOE a actuar con firmeza, mientras que el Consejo Feminista del PSOE de Madrid ha propuesto mejoras en el protocolo antiacoso. La situación también afecta la percepción pública del partido y su compromiso con los valores feministas, con críticas de formaciones como Podemos que exigen responsabilidad y acción rápida.
La dirección del PSOE enfrenta una encrucijada: tomar decisiones rápidas para responder a las demandas internas y externas o arriesgarse a deteriorar aún más su credibilidad y apoyo entre sus bases.
Pilar Bernabé, secretaria de Igualdad del PSOE, ha destacado que los últimos incidentes marcan 'un antes y un después' en la formación. Las críticas internas hacia la falta de medidas efectivas han llevado al partido a reconocer fallos en la gestión de las denuncias, generando un ambiente de desconfianza entre los militantes. Además, Sumar ha instado al PSOE a actuar con firmeza, mientras que el Consejo Feminista del PSOE de Madrid ha propuesto mejoras en el protocolo antiacoso. La situación también afecta la percepción pública del partido y su compromiso con los valores feministas, con críticas de formaciones como Podemos que exigen responsabilidad y acción rápida.
La dirección del PSOE enfrenta una encrucijada: tomar decisiones rápidas para responder a las demandas internas y externas o arriesgarse a deteriorar aún más su credibilidad y apoyo entre sus bases.