Progresista 20.1%Conservador 79.9%
Creciente desinterés por ingresar en las Fuerzas Armadas en España reduce significativamente la ratio de solicitantes
La caída en el número de aspirantes a plazas en tropa y marinería plantea retos en la selección y diversidad de género
Publicado: 8 de noviembre de 2025, 13:02
La falta de interés por ingresar en las Fuerzas Armadas españolas se ha convertido en una realidad alarmante, con la ratio de solicitantes por plaza en tropa y marinería cayendo drásticamente de 27,9 en 2013 a solo 4,2 en 2024. El último informe del Observatorio de la Vida Militar ha calificado este dato como “muy preocupante”, sugiriendo que la peor selección disponible es consecuencia de la menor cantidad de aspirantes. Aunque se ofrecieron 8.062 plazas el año pasado, que representa un incremento del 18% respecto a 2023, las solicitudes no han crecido en la misma medida, lo que ha evidenciado un problema significativo en la captación de talento.
En los últimos 15 años, el número total de efectivos ha mostrado una tendencia a la baja, con solo 76.083 efectivos en 2025, en comparación con los 86.112 de 2010. Además, se registró un descenso del 8,5% en las solicitudes de ingreso a las escalas de oficiales en 2024 en comparación con 2023. Las solicitudes para las escalas de oficiales también han enfrentado una disminución notable, disminuyendo de 3.269 a 2.993, lo que representa una baja del 8,5%. Por otro lado, aunque la inclusión de mujeres ha aumentado, la discrepancia en la proporción de militares en relación con la población sigue siendo notable, con una tasa de 2,4 efectivos por cada 1.000 habitantes.
En 2024, el número de mujeres en las Fuerzas Armadas alcanzó una tasa del 13,1% sobre el total del personal militar, superando la media de los países de la OTAN. Este progreso se atribuye al impulso a la corresponsabilidad y a la implementación de medidas garantizando la igualdad de oportunidades. El informe del Observatorio de la Vida Militar concluye que es necesario dignificar la profesión militar mediante medidas que incentiven la captación y retención del talento, adoptando lo que se ha denominado 'reclutamiento inteligente'. Estos desafíos en el reclutamiento también reflejan un contexto socioeconómico más amplio en España, donde el aumento del pluriempleo y la creciente pobreza laboral, con un 11% de los ocupados en riesgo de pobreza, complican la situación. Según un reciente informe de Cáritas, casi 4,3 millones de personas viven en situación de exclusión social severa, lo que podría influir en el interés por los empleos en las Fuerzas Armadas.
En los últimos 15 años, el número total de efectivos ha mostrado una tendencia a la baja, con solo 76.083 efectivos en 2025, en comparación con los 86.112 de 2010. Además, se registró un descenso del 8,5% en las solicitudes de ingreso a las escalas de oficiales en 2024 en comparación con 2023. Las solicitudes para las escalas de oficiales también han enfrentado una disminución notable, disminuyendo de 3.269 a 2.993, lo que representa una baja del 8,5%. Por otro lado, aunque la inclusión de mujeres ha aumentado, la discrepancia en la proporción de militares en relación con la población sigue siendo notable, con una tasa de 2,4 efectivos por cada 1.000 habitantes.
En 2024, el número de mujeres en las Fuerzas Armadas alcanzó una tasa del 13,1% sobre el total del personal militar, superando la media de los países de la OTAN. Este progreso se atribuye al impulso a la corresponsabilidad y a la implementación de medidas garantizando la igualdad de oportunidades. El informe del Observatorio de la Vida Militar concluye que es necesario dignificar la profesión militar mediante medidas que incentiven la captación y retención del talento, adoptando lo que se ha denominado 'reclutamiento inteligente'. Estos desafíos en el reclutamiento también reflejan un contexto socioeconómico más amplio en España, donde el aumento del pluriempleo y la creciente pobreza laboral, con un 11% de los ocupados en riesgo de pobreza, complican la situación. Según un reciente informe de Cáritas, casi 4,3 millones de personas viven en situación de exclusión social severa, lo que podría influir en el interés por los empleos en las Fuerzas Armadas.