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Corea del Sur y Estados Unidos refuerzan su alianza en submarinos nucleares ante la reacción de Corea del Norte

El desarrollo de submarinos nucleares por parte de Seúl aumenta la tensión con Pionyang, que ve la iniciativa como una amenaza.

Publicado: 27 de enero de 2026, 11:24

Esta semana, Corea del Sur y Estados Unidos han reafirmado su alianza militar al acordar intensificar la cooperación en la construcción de submarinos nucleares. Este pacto surge en un momento en que Corea del Sur busca fortalecer su capacidad defensiva ante la creciente amenaza de Corea del Norte. El subsecretario estadounidense de Defensa para Política, Elbridge Colby, se reunió con el ministro surcoreano de Defensa, Ahn Gyu-back, y acordaron que la cooperación en el desarrollo de un submarino de propulsión nuclear es un paso decisivo para mejorar la defensa de la península. Las autoridades surcoreanas planean aumentar su gasto militar, lo que podría posicionarlos como líderes en defensa en la región.

Sin embargo, estos movimientos han provocado una reacción negativa de parte de Corea del Norte. Kim Jong-un ha calificado los planes de construcción de submarinos nucleares de Seúl como una amenaza a su soberanía y ha enfatizado que esto incrementará la inestabilidad en la región. Kim también ha denunciado que Estados Unidos ha levantado parcialmente las restricciones al enriquecimiento de uranio de Corea del Sur para facilitar la construcción de esta flota. Además, ha mencionado el avance en el desarrollo de su propio submarino nuclear, marcando un posible cambio en el equilibrio de poder en la península coreana.

La construcción de submarinos por parte de Corea del Sur, respaldada por Estados Unidos, ha llevado a Corea del Norte a advertir sobre la necesidad de contrarrestar estos esfuerzos, resaltando las crecientes tensiones y el estado de alerta entre ambos países en un contexto de cambios en la dinámica de seguridad regional. En este sentido, el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, ha señalado que una defensa autónoma sólida es fundamental para la paz y el crecimiento económico sostenible, con un compromiso de elevar el gasto militar hasta el 3,5 % del PIB.