Progresista 81.3%Conservador 18.8%

Controversiales elecciones en Honduras: Nasry Asfura se convierte en presidente electo tras un proceso lleno de irregularidades y acusaciones de fraude.

Las elecciones generales del 30 de noviembre han dejado un clima de tensión, con protestas de la oposición y denuncias de injerencia externa.

Publicado: 18 de enero de 2026, 13:21

Nasry Asfura, del conservador Partido Nacional, fue proclamado presidente electo de Honduras tras un fotofinish electoral que dejó a su contendiente Salvador Nasralla del Partido Liberal a solo un 0,73% de distancia. Con el 99,93% de las papeletas escrutadas, Asfura logró el 40,26% de los votos, aunque los resultados han sido objeto de acaloradas disputas. Las elecciones del 30 de noviembre estuvieron marcadas por denuncias de fraude desde antes de la votación, incidencias durante el escrutinio, y lo que varios analistas consideran la injerencia del presidente estadounidense Donald Trump, quien había respaldado a Asfura poco antes de los comicios.

La situación generó un entorno de sospechas y denuncias, en particular por parte de Nasralla, quien aseguró que los resultados no reflejan la realidad del voto ciudadano. El Consejo Nacional Electoral (CNE) enfrentó críticas tanto por su proceso de conteo como por su falta de transparencia y la presión a la que fue sometido en días previos a la votación. Desde el anuncio de Asfura como ganador, la tensión ha escalado, con la actual presidenta Xiomara Castro denunciando lo que califica de un “golpe de Estado electoral” y un llamado a movilizaciones por parte de la oposición.

En medio de este clima de inestabilidad política, la comunidad internacional observa con atención los acontecimientos en Honduras, donde el nuevo gobierno deberá enfrentar una serie de retos, incluyendo la recuperación de la credibilidad en el proceso democrático. Las promesas de Asfura en la campaña se centraron en la generación de empleo y la ruptura con la influencia de países como China, mientras su victoria ha abierto un nuevo capítulo en la política hondureña, caracterizado por un giro hacia la derecha.