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Comerciantes de Teherán protestan por segundo día ante el desplome del rial y la creciente inflación

La moneda iraní sigue cayendo, intensificando la preocupación por la economía y desatando manifestaciones en la capital

Publicado: 31 de diciembre de 2025, 13:07

El desplome del rial iraní ha llevado a cientos de comerciantes y tenderos a protestar en Teherán por segundo día consecutivo, alcanzando un nuevo mínimo histórico de 1,42 millones de riales por dólar. La rápida devaluación y el aumento de la inflación, que alcanzó el 42,2% en diciembre, están exacerbando una crisis económica que ha llevado a los comerciantes a cerrar sus negocios y unirse a la huelga.

Las protestas han sido predominantes en lugares icónicos de Teherán, con críticas hacia la administración del régimen por su incapacidad de manejar la crisis. La discrepancia entre el tipo de cambio oficial y el del mercado libre ilustra una profunda disparidad, reflejando la desesperación de los iraníes ante los crecientes costos. Los comerciantes del Gran Bazar de Teherán han sido especialmente visibles, cerrando sus tiendas y uniendo sus voces a las manifestaciones que han comenzado a extenderse a otras ciudades del país, como Hamadan y Karaj. La situación ha intensificado con la reciente decisión del gobierno de aumentar impuestos, despertando aún más temores entre la población. A pesar de la renuncia del gobernador del Banco Central, que no detuvo la caída del rial, las protestas han continuado y han escalado a niveles alarmantes, generando inquietud entre las autoridades.

Los analistas advierten que el país puede estar al borde de una hiperinflación, lo que podría desencadenar disturbios sociales más amplios. Las manifestaciones han sido visibilizadas en redes sociales, aumentando la presión sobre el gobierno iraní para que aborde las preocupaciones económicas y sociales que afectan a la población. El régimen ha amenazado con una respuesta contundente a cualquier intento de convertir las protestas pacíficas en actos de inseguridad, mientras que el fiscal general ha manifestado su intención de actuar contra la violencia, aunque reconoce el derecho a protestar pacíficamente. Además, el apoyo externo, como el recientemente expresado por el servicio de inteligencia israelí, ha complicado aún más la situación, ya que exhorta a los iraníes a continuar con las manifestaciones, intensificando la tensión en un clima ya volátil. Con las protestas creciendo y las sanciones internacionales aumentando, Irán se encuentra en una encrucijada crítica que podría redefinir su situación política y económica en el futuro cercano.